Solo uno podrá seguir persiguiendo ese último título que falta
En Toronto, dos generaciones de fútbol europeo se citan por última vez bajo la misma urgencia: Cristiano Ronaldo y Luka Modric, con más de ochenta años combinados y casi todo ganado, persiguen el único título que sus carreras no pudieron alcanzar. Portugal y Croacia se enfrentan este jueves en los dieciseisavos del Mundial 2026, en un partido que no es solo un cruce eliminatorio sino el cierre simbólico de una era. La historia favorece a los lusos en los registros, pero el fútbol, como siempre, guarda sus propias respuestas.
- Ronaldo, a los 41 años y en su sexto Mundial, juega quizás su última oportunidad real de levantar la Copa del Mundo antes de que el tiempo cierre definitivamente esa puerta.
- Croacia llega con el paso irregular de quien tropezó ante Inglaterra pero se rehízo con carácter, recordando que este equipo sabe sobrevivir cuando el torneo se pone serio.
- El mediocampo se perfila como el campo de batalla decisivo: Dalić lo reconoce abiertamente y sabe que neutralizar la organización portuguesa es la única vía hacia la sorpresa.
- Si el partido llega a penales, la ventaja cambia de bando: Croacia tiene un historial perfecto en cuatro tandas mundialistas, mientras Portugal apenas cuenta con un antecedente en esta instancia.
- Toronto, con su enorme comunidad portuguesa y su arraigo balcánico, convierte las gradas del BMO Field en un escenario cargado de identidad, nostalgia y expectativa colectiva.
En Toronto, bajo el cielo de julio, Portugal y Croacia se miden en los dieciseisavos de final del Mundial 2026. El BMO Field, con capacidad para treinta mil personas, acoge un partido que va más allá del resultado: es el encuentro de dos carreras que nunca tocaron la gloria máxima del fútbol.
Portugal llegó a esta instancia con solidez, acumulando cinco puntos tras golear a Uzbekistán, empatar con Congo y cerrar sin goles ante Colombia. Croacia tuvo un camino más turbulento: cayó ante Inglaterra, pero reaccionó con victorias ante Panamá y Ghana para clasificar como segunda de su grupo.
El corazón del partido late en dos nombres. Cristiano Ronaldo, 41 años, disputa su sexto Mundial y ya es el máximo anotador portugués de la historia del torneo con diez goles, superando a Eusebio. Es además el primer jugador en marcar en seis ediciones distintas. Luka Modric, que cumplirá 41 en septiembre, juega su quinto. Ambos ganaron casi todo, pero ninguno levantó la Copa. Solo uno podrá seguir buscándola.
Los registros históricos favorecen a Portugal: siete victorias en diez enfrentamientos totales y ninguna derrota en partidos oficiales. Ronaldo ganó los cinco duelos que disputó frente a los balcánicos. Pero si el partido llega a penales, el guion cambia: Croacia ganó las cuatro tandas que disputó en Rusia 2018 y Qatar 2022, mientras Portugal apenas tiene un antecedente en esta instancia.
Dalić apunta al mediocampo como la clave del partido. Martínez promete actitud y los valores del vestuario portugués. En las gradas, la comunidad portuguesa de Toronto —ciento cuarenta mil personas en el área metropolitana— vivirá el partido como un acontecimiento histórico. Lo que el Real Madrid unió durante años en sus alineaciones, Toronto lo separará esta tarde en el césped.
En Toronto, bajo el cielo canadiense de julio, dos selecciones que comparten historia se encuentran en el momento que define temporadas. Portugal y Croacia disputan este jueves los dieciseisavos de final del Mundial 2026 en el BMO Field, un estadio de treinta mil personas que ya conoce bien a los aficionados balcánicos de la región. A las seis de la tarde, hora peruana, comienza un partido que lleva consigo el peso de dos carreras que nunca tocaron la gloria máxima del fútbol.
Portugal llegó a esta instancia con solidez. Empató sin goles ante Colombia después de haber goleado a Uzbekistán por cinco tantos y de haber igualado uno a uno con República Democrática del Congo en su debut. Con cinco puntos acumulados, Roberto Martínez aseguró el segundo lugar de su grupo y avanzó a la fase eliminatoria. Croacia, en cambio, tuvo un camino más accidentado. Perdió cuatro a dos ante Inglaterra en su primer partido, pero reaccionó con una victoria ajustada contra Panamá y selló su clasificación al vencer a Ghana dos a uno en la última jornada. Los dirigidos por Zlatko Dalić terminaron como escoltas de su zona y ganaron su boleto a los cruces decisivos.
Lo que hace especial este encuentro es la presencia de dos futbolistas que ya no son jóvenes pero que siguen buscando lo que nunca tuvieron. Cristiano Ronaldo, con cuarenta y un años, disputa su sexto Mundial. Luka Modric, quien cumplirá cuarenta y uno en septiembre, juega el quinto. Ambos ganaron prácticamente todo en sus carreras, pero ninguno levantó la Copa del Mundo. Solo uno podrá seguir persiguiendo ese último título que falta en sus historias. Ronaldo ya escribió su nombre en los libros de récords de este torneo: alcanzó los diez goles mundialistas, convirtiéndose en el máximo anotador portugués de la historia del torneo, superando los nueve de Eusebio. Además, es el primer futbolista que anota en seis ediciones diferentes de la Copa del Mundo. Con este partido, llegará a veintiséis encuentros disputados en Mundiales, lo que lo colocará en segundo lugar histórico de presencias, solo por detrás de Lionel Messi con veintinueve.
Los números históricos favorecen a Portugal. En diez enfrentamientos totales, la selección portuguesa suma siete victorias, dos empates y una derrota. En encuentros oficiales, nunca ha perdido contra Croacia. Ronaldo personalmente ganó los cinco partidos que disputó frente a los balcánicos y anotó dos goles en esos encuentros. João Félix también registra números destacados, con tres tantos convertidos en cuatro enfrentamientos. Pero si la definición llega a los penales, Croacia tiene un antecedente impecable. Los balcánicos ganaron las cuatro tandas de penales que disputaron en Mundiales: dos durante su histórica campaña en Rusia 2018 y otras dos en Qatar 2022. Portugal, en cambio, solo cuenta con una definición mundialista en su historial, cuando eliminó a Inglaterra por esta vía en Alemania 2006.
Daltić reconoce la magnitud del rival. El entrenador croata señaló que la clave del partido estará en el mediocampo, donde Portugal tiene una selección brillante con jugadores organizadores del juego que generarán una batalla decisiva. Martínez, por su parte, prometió a los portugueses actitud, esfuerzo y los valores del pueblo portugués que están en el vestuario. Toronto ya fue territorio croata en la fase de grupos, con miles de aficionados y una bandera gigante de camino al estadio. Esta vez se sumará la comunidad portuguesa, ciento cuarenta mil personas en el área metropolitana de Toronto, que vive como histórico el regreso de su selección a la ciudad. Los himnacios ya sonaron. Los jugadores están en el túnel. Lo que Real Madrid unió durante años en sus alineaciones, Toronto lo separará ahora en el campo de juego.
Notable Quotes
La clave del partido estará en el mediocampo. Portugal tiene una selección brillante, especialmente esos pocos jugadores que son los organizadores del juego, y ahí habrá sin duda una gran batalla— Zlatko Dalić, entrenador de Croacia
Puedo prometer actitud, esfuerzo y todos los valores del pueblo portugués que están en el vestuario para intentar comenzar un nuevo camino— Roberto Martínez, entrenador de Portugal
The Hearth Conversation Another angle on the story
¿Por qué este partido importa más allá de ser solo unos dieciseisavos de final?
Porque es posiblemente la última oportunidad para dos hombres que lo ganaron casi todo menos lo único que realmente querían. Ronaldo y Modric no son jóvenes. A los cuarenta y uno años, ambos saben que los Mundiales no son infinitos.
¿Cómo llega Portugal a este partido?
Con una fase de grupos sólida pero sin brillar. Golearon a Uzbekistán, pero empataron contra Congo y contra Colombia. Llegaron segundos en su grupo, lo que significa que hicieron lo necesario sin arriesgar demasiado.
¿Y Croacia?
Croacia tuvo que sufrir. Perdieron su primer partido contra Inglaterra cuatro a dos. Pero reaccionaron ganando sus últimos dos partidos y se metieron en los dieciseisavos como segundos también. Son un equipo que sabe cómo jugar bajo presión.
¿Qué dice la historia de estos dos equipos cuando se enfrentan?
Portugal nunca ha perdido un partido oficial contra Croacia. Siete victorias en diez encuentros totales. Pero eso es solo parte de la historia. Si esto va a penales, Croacia es casi imbatible. Ganaron cuatro tandas de penales en Mundiales anteriores.
¿Qué hace especial a Ronaldo en este torneo?
Ya es el máximo goleador portugués de la historia mundialista con diez goles. Es el único futbolista que ha anotado en seis Mundiales diferentes. Y con este partido, llegará a veintiséis encuentros mundialistas, segundo lugar histórico. Pero todo eso no significa nada si no gana la Copa.
¿Qué espera Toronto de este partido?
Una ciudad dividida. Croacia ya llenó las calles en la fase de grupos. Pero hay ciento cuarenta mil portugueses en el área metropolitana que ven este regreso de su selección como histórico. El estadio será un campo de batalla de comunidades.