Después de más de dos décadas sin una revisión de fondo, el Gobierno colombiano de Abelardo de la Espriella emprende la reescritura del Código Nacional de Tránsito, reconociendo que las capas acumuladas de normas parciales han convertido una multa de tránsito en una ruina económica para familias enteras. La iniciativa no es solo técnica: es un intento de restituir proporcionalidad entre el Estado y el ciudadano que conduce para vivir. El camino, sin embargo, está sembrado de intereses consolidados que han hecho del sistema actual una fuente de ingresos, y de tensiones legítimas entre aliviar c
Siete propuestas que transformarían el Código de Tránsito y afectarían el bolsillo de conductores
Familias colombianas pierden motos y carros utilizados para subsistencia cuando acumulan multas, intereses, costos de patios y grúas que superan un salario mínimo mensual.