En un momento en que las ciudades buscan movilidad más inteligente sin sacrificar la privacidad de sus ciudadanos, Kentkart y Sherpa.ai han anunciado una alianza que redefine los límites de lo posible en la tarificación del transporte público. Su propuesta no es solo técnica: es una respuesta a la tensión histórica entre la necesidad de datos para optimizar sistemas colectivos y el derecho individual a no ser vigilado. España será el primer territorio donde esta inteligencia distribuida —que aprende sin centralizar— tome forma en autobuses, metros y tranvías.