En un movimiento que redistribuye el acceso a tecnología de punta en el sector energético marino, Shell y Wison New Energies han acordado llevar la arquitectura de refrigerante mixto dual —hasta ahora reservada a los propios proyectos de Shell— al mercado independiente de licuefacción flotante. Lo que antes era un privilegio interno de la empresa británica, forjado en instalaciones como Prelude FLNG y Sakhalin LNG, se convierte ahora en una herramienta disponible para desarrolladores que operan fuera de su órbita directa. El acuerdo no es solo comercial: es una señal de que las barreras tecnol
Shell y Wison New Energies abren tecnología DMR al mercado de GNL flotante
Abre al mercado independiente una tecnología que permanecía confinada a los propios proyectos de Shell
¿Por qué es importante que Shell abra esta tecnología DMR al mercado independiente? ¿No podría haber seguido manteniéndola solo para sí misma?
Podría haberlo hecho, pero el mercado de GNL flotante está creciendo y hay desarrolladores con proyectos viables que no tienen acceso a Shell. Al licenciar la tecnología, Shell genera ingresos de una solución que ya existe, mientras que Wison puede ofrecer a sus clientes una arquitectura probada.
Pero aquí hay que ser precisos: Shell no está cediendo la tecnología. Shell mantiene el control técnico, proporciona el soporte de ingeniería y otorga garantías de rendimiento. Esto es una licencia, no una transferencia de propiedad.
¿Qué ventajas tiene realmente el sistema DMR para una plataforma flotante?
Mejora la compacidad del módulo, lo que es crítico en una plataforma flotante donde el espacio es limitado. También mejora la eficiencia térmica y ayuda a controlar las emisiones de carbono. En operaciones marinas, eso se traduce en menores costos operativos y mejor desempeño ambiental.
Eso está en el comunicado, pero el comunicado no dice cuánto mejora la compacidad o cuánto se reduce el costo por tonelada. Son afirmaciones de beneficio, no números verificables.
¿Cuál es el rol de Wison en todo esto?
Wison es el integrador. Toma la tecnología DMR de Shell y la incorpora en sus unidades FLNG, que diseña, construye, instala y pone en marcha. También proporciona operaciones y mantenimiento. Es el socio que lleva la solución al mercado.
Y eso es importante porque Wison tiene experiencia en entrega integral de proyectos offshore. Sin esa capacidad, la licencia de Shell no tendría mucho valor. El acuerdo funciona porque ambas empresas aportan algo que la otra necesita.
¿Esto cambia el mercado de GNL flotante?
Sí, porque abre el acceso a una tecnología probada a desarrolladores que no tienen relación con Shell. Eso reduce el riesgo técnico para nuevos proyectos y potencialmente acelera el desarrollo de campos gasíferos en ubicaciones difíciles.
Potencialmente es la palabra clave. El acuerdo está firmado, pero no sabemos cuántos proyectos realmente usarán esta tecnología, ni cuándo entrarán en operación, ni si los beneficios de compacidad y eficiencia se materializarán en la práctica.
Le Pouls
- La tecnología DMR de Shell, guardada durante años como ventaja competitiva exclusiva, sale por primera vez al mercado abierto mediante este acuerdo con Wison New Energies.
- Los operadores independientes enfrentaban una barrera real: sin acceso a tecnologías comprobadas de licuefacción compacta y eficiente, sus proyectos offshore asumían mayores riesgos técnicos y costos de capital más altos.
- Shell Catalysts & Technologies intervendrá en cada fase crítica del proyecto —diseño, ingeniería, procura y construcción— y respaldará el proceso con garantías explícitas de rendimiento.
- Wison aporta su modelo de entrega integral desde Asia, combinando ingeniería, construcción, instalación y operaciones, lo que convierte la alianza en una solución llave en mano para el mercado flotante.
- El acuerdo apunta directamente a acelerar plazos, reducir costos por tonelada procesada y desbloquear recursos gasíferos en ubicaciones donde una planta terrestre convencional sería inviable.
En un movimiento que redistribuye el acceso a tecnología de punta en el sector energético marino, Shell y Wison New Energies han acordado llevar la arquitectura de refrigerante mixto dual —hasta ahora reservada a los propios proyectos de Shell— al mercado independiente de licuefacción flotante. Lo que antes era un privilegio interno de la empresa británica, forjado en instalaciones como Prelude FLNG y Sakhalin LNG, se convierte ahora en una herramienta disponible para desarrolladores que operan fuera de su órbita directa. El acuerdo no es solo comercial: es una señal de que las barreras tecnológicas que estructuraban el mercado del GNL flotante están comenzando a ceder.
Shell y Wison New Energies han formalizado un acuerdo que marca un punto de inflexión en el mercado del gas natural licuado flotante: la tecnología de refrigerante mixto dual (DMR), que Shell había reservado exclusivamente para sus propias instalaciones —como Sakhalin LNG y la plataforma Prelude FLNG—, estará ahora disponible para desarrolladores independientes que no tienen participación directa en la empresa británica.
La lógica detrás de la alianza es precisa. Los operadores independientes necesitan soluciones que mejoren la compacidad de los módulos, la eficiencia térmica y el control de emisiones en entornos marinos, y la arquitectura DMR cumple esos requisitos. Para garantizar que esa tecnología funcione sin imprevistos, Shell Catalysts & Technologies asumirá asistencia técnica continua en todas las fases del proyecto —desde el diseño preliminar hasta la construcción— y otorgará garantías explícitas de rendimiento sobre el proceso de licuefacción, reduciendo la incertidumbre técnica en la puesta en marcha.
Wison New Energies aporta a la ecuación su modelo de entrega integral: ingeniería, procura, construcción, instalación, operaciones y mantenimiento. Combinado con el conocimiento técnico de Shell, este enfoque busca acortar plazos y optimizar inversiones en proyectos offshore donde maximizar el espacio en cubierta y reducir el costo por tonelada son prioridades absolutas.
Más allá de los números, el acuerdo transforma la estructura del mercado. Las arquitecturas prefabricadas de licuefacción permiten desarrollar recursos gasíferos en ubicaciones complejas o de difícil acceso terrestre, compitiendo con ventaja frente a las plantas convencionales en tierra. En un sector donde el acceso a tecnología probada ha sido históricamente una barrera de entrada, esta alianza señala que ese umbral está cambiando.
Shell y Wison New Energies han formalizado un acuerdo comercial que abre al mercado independiente una tecnología de licuefacción que hasta ahora permanecía confinada a los propios proyectos de la empresa británica. La tecnología en cuestión es el sistema de refrigerante mixto dual, conocido por su sigla DMR, una arquitectura que Shell había utilizado exclusivamente en instalaciones como Sakhalin LNG y la plataforma flotante Prelude FLNG. Con este acuerdo, Wison New Energies podrá integrar esas soluciones prefabricadas en unidades de gas natural licuado flotante, o FLNG, abriendo el acceso a desarrolladores que no tienen participación directa en Shell.
La colaboración responde a una lógica clara: los operadores independientes necesitan tecnologías comprobadas que mejoren la compacidad de los módulos, la eficiencia térmica y el control de emisiones de carbono en operaciones marinas. La arquitectura DMR cumple esos requisitos, pero su valor real depende de que funcione sin sorpresas. Por eso Shell Catalysts & Technologies asumirá la asistencia técnica continua a lo largo de las fases críticas del proyecto: desde el diseño de ingeniería preliminar, pasando por el diseño de detalle, hasta la ingeniería, procura y construcción. La empresa británica también otorgará garantías explícitas de rendimiento sobre el proceso de licuefacción, lo que reduce la incertidumbre técnica durante la puesta en marcha y fortalece la confiabilidad operativa a largo plazo de las unidades que se fabriquen en Asia.
Wison New Energies aporta a esta alianza su modelo de entrega integral, que abarca servicios de ingeniería, procura, construcción, instalación y puesta en marcha, además de operaciones y mantenimiento. Combinado con el conocimiento técnico de Shell en procesamiento de gas natural, este enfoque busca acelerar los plazos de entrega y optimizar las inversiones de capital en proyectos offshore. La dirección de tecnología de Wison ha señalado que la integración del sistema DMR amplía su oferta con alternativas adaptadas a las exigencias operativas de cada cliente, lo que resulta determinante en un mercado donde la maximización del espacio en cubierta y la reducción del costo por tonelada de gas procesado son prioritarias.
La flexibilidad de esta tecnología abre posibilidades para el desarrollo de recursos gasíferos en ubicaciones complejas o de difícil acceso terrestre. Las arquitecturas prefabricadas de licuefacción aceleran esos desarrollos al estandarizar los procesos, lo que contribuye a consolidar plataformas marinas más competitivas frente a las plantas convencionales en tierra. En un sector donde el acceso a tecnología probada es una barrera de entrada significativa, este acuerdo representa un cambio en la estructura del mercado de GNL flotante.
Citations marquantes
La integración del sistema DMR amplía la oferta de la empresa con alternativas adaptadas a las exigencias operativas de cada cliente— Dirección de tecnología de Wison New Energies