Tres décadas después de su primera aparición en televisión española, Shakira regresa a Madrid no como visitante sino como habitante de una historia compartida. El 18 de septiembre inaugura una residencia de 12 conciertos en el nuevo Macondo Park de Villaverde, un recinto capaz de albergar a 50.000 personas por noche. Lo que comenzó como una carrera se convirtió en raíces: amistades profundas, hijos con nacionalidad española, y una relación con el país que sobrevivió conflictos fiscales y rupturas públicas para convertirse en algo más parecido al hogar.