En Viña del Mar, la Seremi de Salud llevó la prevención al lugar donde la vida se decide: entre jóvenes universitarios que merecen información honesta, no evasiva. Con demostraciones prácticas, insumos concretos y consejería sin juicios, setenta estudiantes de la Universidad Santo Tomás recibieron lo que pocas veces llega a tiempo: claridad sobre sus propios cuerpos y los riesgos que los rodean. La salud sexual, entendida aquí como parte de una vida más amplia y consciente, no espera a que la gente pregunte; sale a encontrarla.