Cuando las calles hablan durante casi dos años, incluso los gobiernos más consolidados deben escuchar. El presidente serbio Aleksandar Vučić disolvió el Parlamento y convocó elecciones anticipadas para el 25 de octubre, cediendo a una presión ciudadana que encontró su punto de quiebre en el funeral de un acusado de crímenes de guerra. En este momento, Serbia se enfrenta a una pregunta que trasciende a un solo líder: ¿puede la movilización sostenida de la ciudadanía transformarse en cambio político real?
Serbia convoca elecciones anticipadas en octubre, prueba decisiva para Vucic
Las protestas estudiantiles de casi dos años reflejan descontento social generalizado con el liderazgo político.