En las democracias frágiles, la línea entre el poder y la intimidación se vuelve visible cuando un legislador convierte su tribuna en arma contra quien informa. El senador morenista Luis Fernando Salazar amenazó públicamente al periodista Enrique Acevedo tras reportajes sobre una colega de bancada, encendiendo un debate que trasciende el episodio personal: ¿hasta dónde puede llegar la presión institucional sobre la prensa libre? La reacción de legisladores opositores y dirigentes ciudadanos sugiere que la sociedad reconoce en este momento algo más que una disputa política — reconoce un umbral