Dieciséis jóvenes del Chocó cruzaron una frontera que pocas veces se les ofrece: la del conocimiento con recursos. Entre el 7 y el 11 de septiembre, el semillero de robótica de la Fundación Nuevo Amanecer ESAL visitó Google y otros centros de innovación en Bogotá, no para admirar un mundo ajeno, sino para aprender a construir el propio. Su viaje es un recordatorio de que el talento no reconoce geografía, pero las oportunidades sí.