En una ciudad donde el alquiler creció un 32% en una década, Seattle ha decidido que la transparencia no puede ser opcional. A partir de julio de 2027, la ordenanza impulsada por la alcaldesa Katie Wilson obliga a los propietarios a mostrar el precio real y completo desde el primer anuncio, eliminando los cargos ocultos que han convertido la vivienda en una incertidumbre mensual para miles de inquilinos. La medida no solo exige claridad, sino que la garantiza con multas triples y la autoridad de la Fiscalía municipal para actuar sin esperar denuncias individuales.