En el desierto de Tabernas, donde Sergio Leone transformó el paisaje árido en mito cinematográfico, el Rancho Leone sale a la venta por 1,6 millones de euros. Durante más de seis décadas, este decorado construido en los años sesenta ha sido escenario de westerns, series y videoclips, hasta que el peso del tiempo y la falta de inversión agotaron a la familia propietaria. La transacción no es solo la de un terreno deteriorado: es la pregunta abierta sobre quién custodiará la memoria viva del único desierto europeo que se convirtió en plató del mundo.