Al cierre del verano, las Grandes Llanuras de Estados Unidos enfrentan un sistema de tormentas severas que recuerda la fragilidad de los asentamientos humanos ante la fuerza de la naturaleza. Desde Nevada hasta Dakota del Norte, y luego hacia el Medio Oeste, vientos de hasta 85 millas por hora, granizo e inundaciones repentinas marcarán los últimos días de agosto y la primera semana de septiembre. La meteorología no ofrece tregua duradera: un breve respiro el lunes cederá paso a una segunda oleada el martes, extendiendo la incertidumbre sobre millones de personas y rutas vitales de transporte.
Se aproxima diluvio de fin de agosto: tormentas severas y ráfagas de 85 km/h en EE.UU.
Potencial riesgo de inundaciones repentinas, daños por vientos severos e interrupciones en la circulación vial, particularmente en la Interestatal 94.