En Tlalnepantla, nueve mujeres cruzaron una frontera que pocas habían atravesado antes: la del taller mecánico como espacio propio. Scania México y la GIZ celebraron su graduación como técnicas e ingenieras automotrices, primer fruto de un programa que entiende la equidad de género no como gesto simbólico, sino como palanca de competitividad industrial. En un sector que se transforma aceleradamente hacia la electromovilidad, estas egresadas representan algo más que un logro individual: son el argumento vivo de que el talento diverso es condición necesaria para la innovación.
Scania y GIZ México gradúan primera generación de Técnicas e Ingenieras del Futuro
Transformar el transporte significa transformar a quienes lo desarrollan
¿Por qué ahora? ¿Qué cambió en Scania para que decidieran invertir en un programa así?
La industria del transporte está en transformación. Electrificación, nuevas tecnologías, cambios profundos. Necesitan talento. Y se dieron cuenta de que estaban dejando fuera a la mitad de la población.
Pero esto no es solo altruismo, ¿verdad?
No. Alejandro Mondragón lo dice claramente: es una apuesta estratégica. Más mujeres en posiciones técnicas significa más competitividad, más innovación. Es un cálculo empresarial.
¿Y las nueve mujeres? ¿Qué ganan ellas?
Acceso a un oficio que paga bien, estabilidad, una carrera en un sector que crece. Pero también apoyo económico durante la formación, acompañamiento personalizado, habilidades blandas. No las dejan solas.
¿Cuál es el riesgo? ¿Qué podría salir mal?
Que después de las prácticas no haya empleos reales. Que el acompañamiento termine y se queden sin red. Que sea un programa bonito pero aislado, sin cambiar la cultura de los talleres.
¿Cómo se mide el éxito entonces?
En si estas nueve mujeres consiguen trabajo en Scania o en otros talleres. En si hay una segunda generación. En si la industria empieza a verse diferente.
El Pulso
- La industria del transporte en México sigue siendo un territorio predominantemente masculino, y esa brecha tiene costos reales para la innovación y la competitividad del sector.
- Nueve mujeres completaron ocho semanas de formación intensiva en mecánica automotriz —motores, frenos, electricidad, electromovilidad— trabajando incluso sobre un chasis Scania real en condiciones cercanas al empleo.
- El programa no se limitó a la llave inglesa: ProSociedad capacitó a las participantes en habilidades blandas, educación financiera y estrategias de posicionamiento profesional para que pudieran navegar el mercado laboral con herramientas completas.
- Ahora comienza la prueba de fuego: cuatro meses de prácticas profesionales en talleres Scania con acompañamiento individual, apoyo económico y seguimiento personalizado.
- Scania y la GIZ apuestan a que este primer grupo de egresadas sea solo el inicio de una transformación estructural en quién mantiene y hace avanzar el transporte de carga en el país.
En Tlalnepantla, nueve mujeres cruzaron una frontera que pocas habían atravesado antes: la del taller mecánico como espacio propio. Scania México y la GIZ celebraron su graduación como técnicas e ingenieras automotrices, primer fruto de un programa que entiende la equidad de género no como gesto simbólico, sino como palanca de competitividad industrial. En un sector que se transforma aceleradamente hacia la electromovilidad, estas egresadas representan algo más que un logro individual: son el argumento vivo de que el talento diverso es condición necesaria para la innovación.
En las instalaciones de Grupo CEDVA en Tlalnepantla, nueve mujeres concluyeron un curso intensivo de dos meses que las acredita como técnicas e ingenieras en mecánica automotriz. Scania México y la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) celebraron esta graduación como el primer hito de un programa llamado Técnicas e Ingenieras del Futuro, enmarcado en la iniciativa internacional Mujeres Conduciendo el Cambio.
Durante ocho semanas, las estudiantes de Grupo CEDVA recibieron formación teórico-práctica en tecnología vehicular, motores, sistemas de frenos, electricidad, mantenimiento preventivo y electromovilidad. Las sesiones prácticas se realizaron con un chasis Scania real en la sucursal Scania México Norte. El instructor técnico Emilio Ronquillo, con más de una década formando técnicos de la marca, subrayó que la seguridad laboral —equipo de protección, protocolos operativos— fue un eje transversal de toda la capacitación.
En paralelo, la agencia ProSociedad trabajó con las participantes en habilidades blandas, educación financiera y estrategias de posicionamiento profesional, con el propósito de prepararlas no solo para el taller, sino para el mercado laboral en su conjunto.
Ahora inicia la segunda fase: cuatro meses de prácticas profesionales en talleres Scania, con acompañamiento individual de personal especializado y apoyo económico durante todo el proceso. Alejandro Mondragón, Presidente y CEO de Scania México, señaló que transformar el transporte implica transformar a quienes lo sostienen, y que incorporar más mujeres a roles técnicos fortalece el talento y la capacidad de innovación de toda la industria. Neimy Girón, de la GIZ México, añadió que estas nueve egresadas son la primera generación de un programa que apenas comienza a reescribir quién tiene lugar en los talleres del futuro.
En las instalaciones de Grupo CEDVA en Tlalnepantla, nueve mujeres acaban de completar un curso intensivo de dos meses que las convierte en técnicas e ingenieras capacitadas para trabajar en la industria del transporte. Scania México y la Cooperación Técnica Alemana (GIZ) celebraron esta graduación como el primer paso de un programa más ambicioso llamado Técnicas e Ingenieras del Futuro, que forma parte de una iniciativa internacional más amplia conocida como Mujeres Conduciendo el Cambio.
El programa no es un experimento aislado. Representa una apuesta estratégica de Scania para transformar quién trabaja en los talleres y quién mantiene los vehículos de carga que circulan por las carreteras mexicanas. Durante ocho semanas, estas nueve estudiantes de Grupo CEDVA —una institución especializada en formar técnicos e ingenieros en mecánica automotriz— recibieron formación teórico-práctica en un aula Scania ubicada dentro del campus de Tlalnepantla. La capacitación cubrió tecnología vehicular, motores, sistemas de frenos, electricidad, mantenimiento preventivo, herramientas de diagnóstico y electromovilidad. Pero no fue solo teoría. Las participantes también realizaron sesiones prácticas con un chasis Scania real en la sucursal Scania México Norte, donde pudieron aplicar lo aprendido en un entorno más cercano al trabajo que enfrentarán.
Emilio Ronquillo, instructor técnico que ha formado a los técnicos de Scania durante más de una década, subraya que el curso enfatiza constantemente los principios de seguridad laboral que definen la cultura de la empresa. Esto significa que cada participante aprendió que el equipo de protección personal —guantes, lentes, botas— no es opcional sino obligatorio. Aprendieron los procesos operativos específicos que deben seguirse al trabajar alrededor o debajo de un vehículo. Estos detalles, que pueden parecer menores, son en realidad el fundamento de una carrera segura en el sector.
Pero la formación técnica fue solo la mitad del camino. La agencia de desarrollo ProSociedad trabajó en paralelo con las participantes en habilidades blandas, educación financiera y estrategias para fortalecer su posicionamiento profesional. El objetivo es claro: no solo capacitarlas técnicamente, sino prepararlas para navegar el mercado laboral con herramientas que van más allá de la mecánica.
Ahora comienza la segunda fase. Durante los próximos cuatro meses, las nueve egresadas realizarán prácticas profesionales en los talleres de Scania. Tendrán acompañamiento individual de personal especializado que las guiará mientras aplican y amplían sus conocimientos en un entorno de trabajo real. Durante todo este proceso —tanto en la capacitación como en las prácticas— reciben apoyo económico y seguimiento personalizado, medidas diseñadas para facilitar su transición al mercado laboral.
Alejandro Mondragón, Presidente y CEO de Scania México, enmarca esto como algo más que un programa de capacitación. Transformar el transporte, dice, significa transformar a quienes lo desarrollan, lo mantienen y lo hacen avanzar. Ampliar la participación de mujeres en posiciones técnicas y de ingeniería no es solo una cuestión de equidad; fortalece el talento, la competitividad y la capacidad de innovación de toda la industria.
Neimy Girón, Coordinadora Técnica del proyecto Mujeres Conduciendo el Cambio en la GIZ México, añade una perspectiva más amplia. La incorporación de más mujeres a posiciones técnicas y de ingeniería cierra brechas de género, sí, pero también fortalece las capacidades de una industria que enfrenta cambios profundos: la electrificación, nuevas tecnologías, transformaciones que requieren talento diverso y perspectivas múltiples. Estas nueve mujeres son la primera generación de un programa que apenas comienza.
Citas Notables
Transformar el transporte también implica transformar a quienes tienen la oportunidad de desarrollarlo, mantenerlo y hacerlo avanzar— Alejandro Mondragón, Presidente y CEO de Scania México
La incorporación de más mujeres a posiciones técnicas y de ingeniería fortalece las capacidades, la innovación y la competitividad de una industria que enfrenta cambios profundos— Neimy Girón, Coordinadora Técnica del proyecto Mujeres Conduciendo el Cambio en GIZ México