En el fútbol, como en la vida, los destinos no siempre se escriben en los primeros capítulos. Santos, equipo casi condenado en la tabla del Apertura 2026, visitó al líder Toluca en la Jornada 9 y protagonizó una de esas remontadas que el deporte reserva para quienes se niegan a rendirse: de 2-0 abajo a 3-2 arriba, en un complemento donde una expulsión y dos golazos reescribieron lo que parecía inevitable. La noche del Estadio Nemesio Díez fue un recordatorio de que en el fútbol mexicano, el partido termina cuando termina.