En Santo Domingo, durante tres días de septiembre, directores, curadores y responsables de política cultural de toda Iberoamérica se reunieron para hacerse una pregunta que no admite respuesta fácil: ¿qué debe ser un museo en el siglo XXI? El duodécimo Encuentro Iberoamericano de Museos no fue un ritual académico, sino un espacio donde las tensiones reales del sector —patrimonio disputado, comunidades excluidas, presupuestos frágiles— encontraron voz colectiva. Lo que se debatió en la capital dominicana tiene el peso de lo urgente: instituciones que deben elegir entre perpetuar el pasado o tra