Santiago Mazarrasa, filósofo y escritor, presenta su novela 'Casilla vacía' como una exploración de aquello que el lenguaje no puede nombrar del todo. Desde ese umbral silencioso, articula una inquietud que considera urgente: su generación vive sumida en un fracaso profundo y difuso, sin haber alcanzado todavía la conciencia plena de su magnitud. No es un lamento, sino una invitación a mirar con honestidad la distancia entre lo prometido y lo vivido, entre el colapso que se siente y las palabras que aún no alcanzan para describirlo.