En un momento en que el precio del dinero en la eurozona vuelve a tener peso, los grandes bancos españoles han comenzado a remunerar el ahorro con tasas que no se veían en años. Santander, BBVA, Bankinter y CaixaBank ajustan sus ofertas de depósitos entre el 2,25% y el 3% TAE, pero lo hacen con condiciones que revelan una lógica más profunda: la rentabilidad como anzuelo para captar vinculación, no como un derecho universal del ahorrador. Es la vieja tensión entre el interés del cliente y el interés del banco, resuelta, como casi siempre, a favor de quien diseña las reglas.
Santander y BBVA suben depósitos al 2,75% para captar ahorro en nueva era de tipos
La rentabilidad extra como anzuelo para vender otros servicios
¿Por qué los bancos no ofrecen el 2,75% a todos los clientes si es lo que el mercado permite?
Porque ese 2,75% viene con condiciones. Necesitas ingresar dinero nuevo, contratar seguros o carteras de inversión. Los bancos no quieren solo depósitos; quieren clientes que generen comisiones en otros productos.
Pero eso significa que el cliente medio que solo quiere ahorrar no accede a esa tasa. ¿Cuántos clientes realmente cumplen esos requisitos de vinculación?
No lo sabemos. El artículo no da cifras. Solo dice que estas ofertas se canalizan a través de depósitos personalizados y que no son accesibles para todos.
¿Es esto legal? ¿Pueden los bancos ofrecer tasas diferentes según el cliente?
Sí, es legal. Los bancos pueden segmentar su oferta. Lo que es interesante es que lo hacen de forma sistemática ahora, cuando los tipos suben.
Espera. Bankinter ofrece el 3% a nuevos clientes en su Cuenta Digital, pero también el 3% a clientes actuales en depósitos a plazo. ¿Eso no es más transparente que lo que hace Santander?
Sí, Bankinter es más directo. Pero también exige que el dinero venga de otra entidad. Hay condiciones en todas partes.
¿Qué pasa con CaixaBank? Parece que es el único que ofrece algo abierto a todos.
CaixaBank tiene un depósito abierto, pero rinde solo el 0,1%. Para ganar más, también necesitas contratar otros productos. Es la misma estrategia, solo que menos agresiva.
El artículo dice que CaixaBank no ha mejorado sus condiciones tras dos subidas del BCE desde verano. ¿Eso significa que está perdiendo competitividad?
Posiblemente. Pero no tenemos datos de cuántos clientes se mueven de un banco a otro por estas diferencias.
¿Esto es sostenible? ¿Los bancos pueden mantener estas tasas?
Mientras los tipos del BCE sigan altos, sí. Pero si bajan, estas ofertas desaparecerán rápido.
Le Pouls
- Con los tipos del BCE en ascenso, los bancos españoles se ven presionados a competir por el ahorro de sus clientes o arriesgarse a perderlo ante alternativas más rentables.
- Santander ofrece hasta el 2,75% TAE, pero solo para depósitos desde 50.000 euros y condicionado a contratar seguros, carteras de inversión u otros productos que generan comisiones.
- BBVA ha multiplicado por más de dos lo que pagaba hace un año a clientes con baja vinculación, pasando de menos del 1% al 2,5% TAE, aunque su oferta estándar sigue siendo considerablemente menos atractiva.
- Bankinter lidera con un 3% TAE accesible desde 5.000 euros, pero exige que el dinero provenga de otra entidad, convirtiendo la competencia entre bancos en el motor real de la mejora.
- El patrón que emerge es claro: las mejores tasas no son para todos, sino para quienes ya están dentro del sistema o están dispuestos a ceder más de su relación financiera a cambio de rentabilidad.
En un momento en que el precio del dinero en la eurozona vuelve a tener peso, los grandes bancos españoles han comenzado a remunerar el ahorro con tasas que no se veían en años. Santander, BBVA, Bankinter y CaixaBank ajustan sus ofertas de depósitos entre el 2,25% y el 3% TAE, pero lo hacen con condiciones que revelan una lógica más profunda: la rentabilidad como anzuelo para captar vinculación, no como un derecho universal del ahorrador. Es la vieja tensión entre el interés del cliente y el interés del banco, resuelta, como casi siempre, a favor de quien diseña las reglas.
Los grandes bancos españoles están reescribiendo sus ofertas de ahorro en un entorno donde el precio del dinero en la eurozona ha subido hasta el 2,5% y se esperan más incrementos. Las entidades más grandes han comenzado a remunerar depósitos a un año con tasas de entre el 2,25% y el 3% TAE, en un movimiento que es a la vez defensivo y ofensivo: proteger el negocio existente mientras se captan nuevos recursos.
Santander opera con una estrategia de dos velocidades. Su oferta base es del 2,25% a doce meses, pero para depósitos desde 50.000 euros promete una rentabilidad de hasta el 2,75%, condicionada a que el cliente aporte dinero nuevo y contrate productos adicionales como seguros o carteras de inversión. El mecanismo recuerda a lo que el banco hizo durante la crisis de 2012, cuando ofrecía precios especiales a quienes compraban acciones propias: la rentabilidad extra como puerta de entrada a otros servicios.
BBVA ha dado un giro más visible. Hace un año pagaba menos del 1% a clientes con baja vinculación; hoy esos mismos perfiles reciben el 2,5% TAE a doce meses. Sin embargo, en su catálogo estándar, la oferta es un depósito combinado donde el dinero se divide entre un plazo fijo de rendimiento modesto y un fondo de inversión. La oferta más atractiva no es para todos.
Bankinter comercializa depósitos a seis y doce meses al 3% TAE desde 5.000 euros, aunque exige que el dinero provenga de otra entidad. CaixaBank es la excepción en el sector: es el único gran banco con un depósito abierto a cualquier cliente, aunque su Depósito Bonificado rinde apenas el 0,1% por saldo y no ha mejorado condiciones tras las últimas subidas del BCE. Sabadell, por su parte, limita su oferta más competitiva —un 2% TAE— a una cuenta online solo para nuevas contrataciones.
Lo que revela este mosaico es una banca que usa la vinculación como moneda de cambio. Los depósitos más rentables no son accesibles para todos, sino para perfiles específicos o clientes dispuestos a ceder más de su relación financiera. En un entorno donde los tipos suben y los ahorradores tienen opciones reales, la competencia por el dinero existe, pero está diseñada para favorecer a quienes ya están dentro o a quienes están dispuestos a entrar por la puerta más cara.
Los grandes bancos españoles están reescribiendo sus ofertas de ahorro. Con el precio del dinero en la eurozona subiendo hasta el 2,5% y más incrementos esperados en el horizonte, las entidades más grandes han comenzado a remunerar depósitos a un año con tasas que oscilan entre el 2,25% y el 3% en términos de tasa anual equivalente. Es un movimiento defensivo y ofensivo a la vez: defender el negocio existente mientras se captan nuevos recursos en un entorno donde los clientes tienen opciones.
Santander lidera con una estrategia de dos velocidades. Ofrece el 2,25% a doce meses como base, pero para depósitos desde 50.000 euros promete un plus que eleva la rentabilidad hasta el 2,75%. Hay una trampa, aunque no es sorpresa: ese rendimiento superior está condicionado a que el cliente ingrese dinero nuevo y contrate productos adicionales. Seguros, carteras de inversión, productos que generan comisiones. Es una táctica que el banco ha usado antes. Durante la crisis financiera de 2012, Santander ofreció precios especiales a quienes compraban acciones del propio banco. Ahora el mecanismo es similar: la rentabilidad extra como anzuelo para vender otros servicios.
BBVA ha hecho un giro más visible. Hace un año pagaba menos del 1% a clientes con bajo grado de vinculación. Hoy esos mismos clientes reciben el 2,5% TAE a doce meses, alineado con el precio del dinero en el mercado. Es un cambio de escala. Sin embargo, en su catálogo estándar, accesible a cualquier cliente, BBVA solo ofrece un depósito combinado donde el dinero se reparte entre un plazo fijo que renta entre el 0,15% y el 0,65% y un fondo de inversión. La oferta más atractiva no es para todos.
Bankinter y CaixaBank han tomado caminos distintos. Bankinter comercializa depósitos a seis y doce meses con rentabilidad del 3% TAE, contratables desde 5.000 euros hasta 100.000, aunque exige que el dinero provenga de otra entidad. El banco además está moviendo clientes de su Cuenta Digital hacia otros productos, ofreciendo el mismo 3% que paga a nuevos clientes. CaixaBank es la excepción: es el único gran banco que ofrece un depósito abierto a cualquier cliente nuevo o actual. Su Depósito Bonificado, lanzado en septiembre de 2023, rinde ahora el 0,1% por saldo, aunque los clientes pueden ganar más si contratan otros productos. No ha mejorado sus condiciones tras las dos subidas de tipos del BCE desde verano.
Sabadell, por su parte, no tiene un catálogo de depósitos abierto a cualquier cliente, aunque sí ofrece una cuenta online limitada a nuevas contrataciones que rinde el 2% TAE para importes hasta 100.000 euros.
Lo que emerge de este mosaico es una banca que usa la vinculación como moneda de cambio. Los depósitos personalizados, no accesibles para todos, permiten a los bancos ofrecer tasas atractivas solo a perfiles específicos o clientes con cierto nivel de relación con la entidad. El interés ofrecido se ajusta según otras características del cliente. Es una estrategia que replica lo que los bancos hicieron en crisis anteriores: usar el precio del dinero como herramienta para captar negocio complementario, no solo depósitos. En un entorno donde los tipos suben y los clientes tienen opciones, la competencia por el ahorro es real, pero está diseñada para favorecer a quienes ya están dentro o a quienes están dispuestos a entrar por la puerta más cara.
Citations marquantes
Durante la crisis financiera de 2012, Santander ofreció precios especiales a clientes que compraban acciones del banco— contexto histórico del artículo