En la frontera sur de Europa, aproximadamente mil menores migrantes duermen en las calles de Ceuta mientras dos administraciones españolas —el Gobierno central y la ciudad autónoma gobernada por el PP— se enfrentan en una disputa sobre responsabilidades que paraliza cualquier solución. Desde el 28 de agosto, el Ejecutivo ha presentado una propuesta formal para trasladar a 500 de estos niños a la Península, pero Ceuta la rechaza sistemáticamente. Lo que debería ser una decisión humanitaria urgente se ha convertido en un campo de batalla político, y quienes pagan el precio son los más vulnerable
Sánchez insiste al PP y Vivas para trasladar menores migrantes de Ceuta a la Península
Aproximadamente 1.000 menores migrantes permanecen en situación de calle en Ceuta sin acceso a servicios básicos ni soluciones de acogida.