Mientras miles de personas permanecen en condiciones precarias en las costas y montes de Ceuta, Pedro Sánchez vuela hacia Nueva York para encarnar ante el mundo un progresismo de altura —la regulación de la inteligencia artificial, la solidaridad global— dejando en tierra la crisis migratoria que el PP intenta convertir en su principal palanca de desgaste. Es la vieja tensión entre el tiempo de la política exterior y el tiempo del sufrimiento inmediato, entre el escenario que un gobierno elige y el que la realidad le impone.
Sánchez apuesta por la IA y el progresismo en Nueva York mientras el PP intenta prolongar la crisis de Ceuta
Miles de inmigrantes permanecen en playas, montes y calles de Ceuta en condiciones precarias, con menores entre ellos sin posibilidad de traslado a la península según la posición del PP.