En el umbral de su 74ª edición, el Festival de San Sebastián se convierte en escenario de despedidas que trascienden lo ceremonial: José Luis Rebordinos cierra quince años al frente del Zinemaldia mientras Mike Leigh, a los 83 años y con la salud comprometida, presenta lo que podría ser su última película. Ambas retiradas invitan a reflexionar sobre los ciclos del arte, la memoria institucional y la fragilidad de las formas culturales que dan sentido a una comunidad.