En el tablero digital donde las marcas buscan dominar la narrativa, Samsung intentó convertir la llegada del iPhone plegable de Apple en un recordatorio de su propia historia. Siete años de ventaja en la categoría de dispositivos plegables parecían argumento suficiente para la provocación. Pero cuando una empresa invita al público a juzgar, rara vez controla quién termina siendo juzgado.