Samsung presenta sus plegables más ligeros y resistentes: Fold 8, Fold 8 Ultra y Flip 8

Pantalla que funciona sin abrir el teléfono
El Flip 8 permite usar aplicaciones, cámara e IA desde su pantalla exterior de 4,1 pulgadas.
Mark

¿Por qué Samsung decidió cambiar la forma del Fold 8 de ese formato alto y estrecho que había mantenido?

Mimi

Porque ese formato, aunque era distintivo, no era particularmente cómodo. Un teléfono muy alto y estrecho es difícil de sostener con una mano, y cuando lo abres, la proporción no es ideal para la mayoría de tareas. El nuevo formato más corto y ancho es más natural de usar.

Mark

¿Qué es exactamente la estructura Flex Titanium y por qué importa?

Mimi

Es el armazón interno que sostiene el mecanismo de plegado. Lo que hace es distribuir mejor las fuerzas cuando doblas el teléfono, lo que lo hace más resistente y, crucialmente, hace menos visible ese pliegue que siempre ha sido el punto débil visual de estos dispositivos.

Mark

El Flip 8 parece ser el más diferente de los tres. ¿Cuál es su ventaja real?

Mimi

El Flip es para quien quiere un teléfono compacto pero no necesita una pantalla interior enorme. Lo revolucionario aquí es que la pantalla exterior de 4,1 pulgadas no es solo un visor de notificaciones, es funcional. Puedes usar aplicaciones, tomar fotos, acceder a IA, todo sin abrir el teléfono.

Mark

¿A quién le interesa realmente un teléfono plegable en 2026?

Mimi

A alguien que valora la compacidad pero no quiere sacrificar la pantalla grande. O a quien simplemente quiere lo último en tecnología. Pero Samsung está siendo más honesto ahora: estos no son para todos. Son para gente que está dispuesta a pagar más por algo que resuelve un problema específico.

Mark

¿Qué tan importante es que el Ultra tenga zoom óptico 3x?

Mimi

Es un cambio real. Los plegables anteriores tenían cámaras decentes pero no excelentes. Ahora el Ultra compite con los buques insignia tradicionales en capacidades fotográficas. Eso amplía quién podría considerar comprarlo.

Mark

¿Cuál es el verdadero salto generacional aquí?

Mimi

No es un salto espectacular en especificaciones. Es que Samsung finalmente está escuchando las críticas reales: que estos teléfonos eran incómodos de usar. Más ligeros, más finos, pantallas mejor proporcionadas, pantalla exterior que funciona. Son cambios pequeños que hacen una diferencia grande en el día a día.

  • Los plegables de Samsung han arrastrado durante años una reputación de dispositivos fascinantes pero incómodos, con pliegues visibles, cuerpos gruesos y pantallas exteriores poco útiles.
  • La llegada simultánea de tres modelos —cada uno con una identidad distinta— eleva la apuesta y obliga al mercado a reconsiderar si los plegables han madurado de verdad.
  • La estructura Flex Titanium y las nuevas proporciones de pantalla son la respuesta técnica de Samsung a esas críticas, prometiendo menos grosor, menos peso y una línea de doblez menos evidente.
  • El Flip 8 es quizás el giro más significativo: su pantalla exterior de 4,1 pulgadas convierte la tapa en una interfaz funcional, reduciendo la necesidad de abrir el teléfono para casi cualquier tarea.
  • Con precios que van desde los 1.299 euros del Flip 8 hasta los 2.199 del Fold 8 Ultra, Samsung sitúa estos dispositivos como una alternativa premium que ya no pide tantas concesiones al usuario.

Desde sus primeros pasos, los teléfonos plegables han cargado con el peso de su propia promesa: la de ser el futuro, pero sin terminar de serlo del todo. Samsung presenta ahora tres nuevos modelos —el Galaxy Z Fold 8, el Fold 8 Ultra y el Flip 8— que buscan cerrar esa brecha entre la aspiración y la comodidad cotidiana, apostando por materiales más resistentes, pantallas más equilibradas y diseños que por fin parecen pensados para el bolsillo de una persona real.

Samsung ha presentado tres nuevos teléfonos plegables que intentan resolver las fricciones que han frenado a esta categoría desde su nacimiento: el grosor excesivo, el peso, y ese pliegue que nunca termina de desaparecer. Los Galaxy Z Fold 8, Fold 8 Ultra y Flip 8 comparten una nueva estructura llamada Flex Titanium, pensada para hacer los dispositivos más resistentes y menos propensos a mostrar la línea de doblez característica.

El Fold 8 estándar abandona el formato alto y estrecho de generaciones anteriores para adoptar una silueta más corta y ancha, con 201 gramos de peso. Cerrado ofrece 5,5 pulgadas; desplegado, un panel de 7,6 pulgadas en proporción 4:3, una geometría que Samsung considera especialmente cómoda para leer o gestionar varias aplicaciones a la vez. Incorpora el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, batería de 4.800 mAh y dos cámaras traseras de 50 megapíxeles. Su precio parte de 1.999 euros.

El Fold 8 Ultra es la propuesta más ambiciosa: pantalla interior de 8 pulgadas y apenas 4,1 milímetros de grosor cuando está desplegado. Su cámara principal sube a 200 megapíxeles, acompañada por un ultra gran angular de 50 MP y un teleobjetivo con zoom óptico 3x. Pesa 215 gramos y parte de 2.199 euros.

El Flip 8 sigue una filosofía distinta: un teléfono convencional que se dobla por la mitad para caber mejor en el bolsillo. Con 180 gramos y 6,1 milímetros de grosor abierto, su gran novedad es la pantalla exterior de 4,1 pulgadas, que funciona como un panel completamente operativo desde el que consultar notificaciones, usar aplicaciones o acceder a funciones de inteligencia artificial sin necesidad de abrir el dispositivo. Cuesta desde 1.299 euros.

Con estos tres modelos, Samsung trata de transformar los plegables de experimento tecnológico en herramientas que alguien querría usar cada día, atacando uno a uno los obstáculos que han mantenido a esta categoría en los márgenes del mercado masivo.

Samsung acaba de presentar tres nuevos teléfonos plegables que buscan resolver un problema que ha perseguido a esta categoría desde sus inicios: la incómoda combinación de grosor, peso y ese pliegue visible que nunca termina de desaparecer. Los Galaxy Z Fold 8, Fold 8 Ultra y Flip 8 llegan con una estructura llamada Flex Titanium, diseñada para hacer estos dispositivos más resistentes y menos propensos a mostrar esa línea de doblez que caracteriza a los plegables.

El cambio más notable ocurre en el Fold 8 estándar. Samsung ha abandonado el formato alto y estrecho que definió a las generaciones anteriores para apostar por algo más equilibrado: un teléfono más corto y ancho que pesa 201 gramos. Cuando está cerrado, ofrece una pantalla exterior de 5,5 pulgadas. Al desplegarlo, aparece un panel de 7,6 pulgadas con proporción 4:3, una geometría que Samsung considera especialmente cómoda para leer, navegar, jugar o manejar varias aplicaciones simultáneamente. Dentro lleva el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5, una batería de 4.800 mAh y dos cámaras traseras de 50 megapíxeles. El precio comienza en 1.999 euros.

Por encima de este modelo se posiciona el Fold 8 Ultra, la propuesta más ambiciosa y cara de los tres. Su pantalla exterior crece hasta 6,5 pulgadas y la interior alcanza las 8 pulgadas, pero aquí está el detalle sorprendente: cuando está completamente desplegado, mide apenas 4,1 milímetros de grosor. Pesa 215 gramos, mantiene el mismo procesador que su hermano menor pero aumenta la batería a 5.000 mAh. Las cámaras reciben una mejora significativa: la principal sube a 200 megapíxeles, acompañada por un ultra gran angular de 50 MP y un teleobjetivo con zoom óptico 3x. Este modelo parte de 2.199 euros.

El Flip 8 representa una filosofía diferente dentro de la gama. Es un teléfono convencional que se dobla por la mitad, permitiendo que ocupe mucho menos espacio en el bolsillo. Pesa apenas 180 gramos y mide 6,1 milímetros cuando está abierto. Su pantalla principal es de 6,9 pulgadas, pero lo interesante está en la pantalla exterior de 4,1 pulgadas, que funciona como un panel completamente operativo. Desde ella se pueden consultar notificaciones, usar aplicaciones, acceder a la cámara o incluso utilizar funciones de inteligencia artificial sin necesidad de abrir el teléfono. Monta una cámara principal de 50 megapíxeles, batería de 4.300 mAh y cuesta desde 1.299 euros.

Lo que Samsung está intentando con estos tres modelos es resolver un problema práctico que ha limitado la adopción de plegables: la incomodidad en el uso diario. El grosor, el peso, la visibilidad del pliegue y la falta de funcionalidad en la pantalla exterior del Flip han sido obstáculos reales. Con la estructura Flex Titanium, las nuevas proporciones de pantalla y, en el caso del Flip, una pantalla exterior que realmente funciona, Samsung está tratando de hacer que estos dispositivos sean menos un experimento tecnológico y más un teléfono que alguien querría usar todos los días.

Samsung abandona el formato especialmente alto y estrecho de generaciones anteriores para apostar por un móvil más corto y ancho
— Especificaciones del Galaxy Z Fold 8
Desde la pantalla exterior se pueden consultar notificaciones, utilizar aplicaciones, acceder a la cámara o recurrir a funciones de inteligencia artificial sin abrir el teléfono
— Características del Galaxy Z Flip 8
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