Siete años después de que los teléfonos plegables irrumpieran en el mercado como promesa de futuro, Samsung presenta el Galaxy Z Fold8, un dispositivo que no solo refina el formato sino que parece redefinirlo con una proporción más compacta y una pantalla interior pensada para la lectura y la productividad. El crítico de El Confidencial, con una larga trayectoria evaluando esta categoría, reconoce los avances genuinos del aparato —la arruga reducida, la pantalla exterior mejorada, la madurez de One UI 9— pero sitúa la pregunta central donde siempre ha vivido la tensión de los plegables: ¿justi