En el umbral de una nueva temporada, la fragilidad del deporte se hizo presente en el Lumen Field: Sam Darnold, mariscal de campo de los Seahawks, abandonó el campo cojeando en el primer cuarto del partido inaugural contra los Patriots tras ser capturado por Dre'Mont Jones, víctima de una lesión en la cadera que lo descartó para el resto del juego. Lo que debía ser un comienzo prometedor se convirtió en una prueba de resiliencia para Seattle, que ahora deposita su suerte en Drew Lock, un quarterback de historial modesto, mientras la temporada apenas da sus primeros pasos.