En el horizonte de una década, la economía estadounidense dibuja un mapa de sus propias transformaciones: el envejecimiento de su población, la digitalización de sus industrias y la transición hacia energías limpias convergen para generar casi seis millones de nuevos empleos entre 2025 y 2035. La Oficina de Estadísticas Laborales revela que no todos los sectores avanzan al mismo ritmo, y que detrás de un crecimiento promedio del 3,5% se esconden disparidades que reconfiguran profundamente el valor del trabajo humano. Salud, tecnología y energías renovables emergen como los grandes protagonista