Anthropic y empleados de IA han canalizado US$83 millones a través de Public First Action para apoyar candidatos que favorecen medidas cautelosas en inteligencia artificial. El movimiento por la seguridad de la IA enfrenta al super PAC pro-IA Leading the Future, que recaudó US$140 millones, en una batalla política sobre cómo regular esta tecnología.
Salida a bolsa de Anthropic podría multiplicar donaciones para regular la IA
Cuando salgan a bolsa, habrá un enorme aumento de recursos disponibles
¿Por qué de repente hay tanto dinero fluyendo hacia candidatos que favorecen la regulación de la IA? ¿Qué cambió?
Hace poco, el super PAC pro-IA Leading the Future anunció que gastaría US$10 millones para derrotar a Alex Bores en Nueva York. Bores había ayudado a aprobar una ley de regulación de IA. Eso fue el punto de quiebre. Los defensores de la seguridad vieron que necesitaban organizarse políticamente o perderían la batalla sobre cómo se regularía esta tecnología.
Pero espera. ¿Estamos diciendo que el movimiento por la seguridad de la IA es principalmente reactivo? ¿Una respuesta defensiva a Leading the Future, en lugar de una estrategia ofensiva propia?
Eso es lo que sugieren los datos. Jacob Eliosoff, un gestor de fondos que donó US$100.000, lo dijo explícitamente: esto es "una acción defensiva para intentar evitar que el poder de esta industria de la IA manipule el sistema político".
Entonces, ¿cuánto dinero estamos hablando realmente? ¿Cuál es la escala de esto?
Public First Action ha recaudado US$83 millones. Anthropic aportó US$40 millones. Los empleados de Anthropic donaron US$8 millones este año. Pero aquí está lo importante: aproximadamente la mitad de esa financiación no está sujeta a divulgación pública.
Eso es un problema. Si US$43 millones no están divulgados públicamente, ¿cómo sabemos realmente de dónde viene el dinero o cuáles son los verdaderos incentivos?
Carson, de Public First, dice que proviene de mil donantes diferentes, con entre 40 y 50 aportando US$20 millones cada uno. Incluye empleados de OpenAI, xAI, Meta y Google.
¿Y qué pasa cuando Anthropic y OpenAI salgan a bolsa? ¿Eso cambia el juego?
Completamente. Los empleados tienen patrimonio no líquido ahora. Una vez que puedan vender sus acciones, tendrán efectivo real. Los estrategas dicen que podría triplicar las donaciones políticas disponibles.
Pero eso es especulación, ¿verdad? No sabemos si los empleados realmente donarán ese dinero a política.
Cierto. Pero los recaudadores de fondos ya están contactando a empleados en el área de la Bahía. Y la historia de este año sugiere que al menos algunos de ellos están dispuestos a invertir en esto.
¿Quién está ganando esta batalla ahora?
Es complicado. Bores perdió su carrera, pero los defensores de la seguridad gastaron más dinero que Leading the Future. Eso sorprendió a muchos. Ahora están apoyando a otros candidatos como Scott Wiener en California.
Pero perdieron el caso más importante. ¿Eso significa que el dinero no es lo único que importa en estas elecciones?
O Pulso
- Public First Action ha recaudado US$83 millones, con Anthropic aportando US$40 millones
- El super PAC pro-IA Leading the Future recaudó US$140 millones
- Empleados de Anthropic donaron US$8 millones a candidatos en 2026, frente a US$1 millón en 2025
- Aproximadamente US$43 millones de la financiación de seguridad de IA no está sujeta a divulgación pública
Anthropic y empleados de IA han canalizado US$83 millones a través de Public First Action para apoyar candidatos que favorecen medidas cautelosas en inteligencia artificial. El movimiento por la seguridad de la IA enfrenta al super PAC pro-IA Leading the Future, que recaudó US$140 millones, en una batalla política sobre cómo regular esta tecnología.
Donantes adinerados que abogan por la regulación de la IA están movilizando cientos de millones de dólares en campañas políticas, con expectativas de que la salida a bolsa de Anthropic amplíe significativamente estos recursos disponibles.
En las sombras de la carrera por la inteligencia artificial, una batalla política silenciosa está ganando volumen. Mientras que los gigantes tecnológicos compiten por construir sistemas cada vez más poderosos, un grupo de donantes adinerados —muchos de ellos empleados y fundadores de las mismas empresas de IA— está canalizando cientos de millones de dólares hacia candidatos y grupos políticos que abogan por regulaciones más estrictas. Y según los estrategas políticos, esto es apenas el principio.
La infraestructura de este movimiento por la seguridad de la IA se ha construido en apenas unos años. Public First Action y su red de organizaciones han recaudado US$83 millones, con Anthropic aportando US$40 millones directamente y su CEO Dario Amodei donando US$1 millón adicional al super PAC. Aproximadamente la mitad de esa financiación —US$43 millones— proviene de mil donantes diferentes, de los cuales entre 40 y 50 aportan US$20 millones cada uno. Estos recursos no provienen solo de Anthropic. Empleados de OpenAI, xAI, Meta y Google también están contribuyendo. Los empleados de Anthropic han donado más de US$8 millones a candidatos y grupos políticos este año, un aumento dramático respecto a los US$1 millón del año anterior.
Esta movilización de recursos representa una respuesta directa a una fuerza opuesta igualmente poderosa. El super PAC Leading the Future, que favorece un enfoque menos restrictivo hacia la IA, ha recaudado US$140 millones. Ese contraste —US$83 millones versus US$140 millones— define la batalla política actual sobre cómo gobernar una tecnología cuyo impacto aún no se comprende completamente. Los defensores de la seguridad argumentan que sus sistemas de IA podrían volverse incontrolables si no se implementan salvaguardas adecuadas. Los opositores a la regulación sostienen que las restricciones sofocará la innovación estadounidense.
El catalizador de esta movilización fue inesperado. Cuando el super PAC pro-IA anunció que gastaría hasta US$10 millones para derrotar al candidato demócrata Alex Bores en el distrito 12 de Nueva York, los defensores de la seguridad respondieron con una campaña coordinada. Bores, un legislador estatal de Manhattan, había ayudado a redactar y aprobar la Ley RAISE de Nueva York, una medida que los defensores de la seguridad consideraban un modelo para la regulación cautelosa. El multimillonario de criptomonedas Chris Larsen solo aportó US$3,3 millones para oponerlo. En total, los partidarios de Bores gastaron más de US$21 millones, superando significativamente los US$10 millones que Leading the Future había planeado invertir. Bores perdió de todas formas, pero la campaña demostró que los defensores de la seguridad podían movilizar recursos comparables a los de sus adversarios.
Desde entonces, el dinero ha fluido hacia candidatos que abogan por medidas de precaución. El congresista Scott Wiener de California, quien impulsó legislación similar a la de Bores, ha recibido apoyo. Manny Rutinel, legislador estatal de Colorado que se presenta al Congreso, también ha sido respaldado. Incluso la candidata republicana al Congreso por Utah, Celeste Maloy, recibió donaciones de siete empleados de Anthropic en un solo día de junio. En conjunto, los donantes han aportado decenas de miles de dólares a candidatos de ambos partidos.
Pero lo que realmente preocupa a los estrategas políticos es lo que viene después. Cuando Anthropic y OpenAI salgan a bolsa —algo que probablemente no ocurrirá hasta después de las elecciones de mitad de legislatura— los empleados de estas empresas podrán convertir sus acciones en efectivo. Alexander McCoy, un estratega demócrata especializado en política de IA, lo expresó claramente: "Para muchas personas de este sector, su patrimonio aún no es líquido". Una vez que eso cambie, "habrá un enorme aumento de los recursos disponibles". Incluso si solo una fracción de esos recursos se destinara a donaciones políticas, el impacto sería espectacular.
Los defensores de la seguridad de la IA insisten en que están preparados para esta nueva realidad. Brad Carson, director del super PAC Public First, describió su operación como "una red bastante amplia de donantes de fondos directos" con "una importante operación de fondos indirectos". Aproximadamente 25 asesores políticos repartidos por Florida, Texas, Nueva York y San Francisco están trabajando con cientos de donantes centrados en la IA. Jay Shooster, un consultor político especializado en este tema, afirmó estar convencido de que el bando defensor de la seguridad puede igualar el peso financiero de los grupos que luchan contra una regulación más estricta. "Pueden adoptar la postura que goza de mayor aceptación entre el público en general y no se quedarán sin recursos económicos", dijo.
Lo que está en juego es fundamental: cómo se regulará una tecnología que podría transformar cada aspecto de la sociedad. Los donantes que abogan por la seguridad creen que sin regulaciones adecuadas, los riesgos son catastróficos. Sus adversarios sostienen que la regulación prematura podría ralentizar el progreso. Lo que es seguro es que cuando Anthropic y OpenAI salgan a bolsa, esta batalla política se volverá aún más cara, aún más visible, y aún más central para el futuro de la tecnología estadounidense.
Citações Notáveis
Para muchas personas de este sector, su patrimonio aún no es líquido. Una vez que OpenAI y Anthropic salgan a bolsa, habrá un enorme aumento de los recursos disponibles.— Alexander McCoy, estratega demócrata especializado en política de IA
No se trata tanto de que los defensores de la seguridad de la IA intenten cambiar la política, sino más bien de una acción defensiva para intentar evitar que el poder de esta industria de la IA manipule el sistema político.— Jacob Eliosoff, gestor de fondos de criptomonedas