En los hogares argentinos, una planta robusta y silenciosa se ha convertido en el centro de un debate que trasciende la jardinería: la Sansevieria, conocida popularmente como lengua de suegra, recibe hoy tanto el cuidado del botánico como el ritual del creyente. La costumbre de depositar sal gruesa en su tierra, impulsada por tradiciones de purificación energética y amplificada por las redes sociales, enfrenta la advertencia de los especialistas, quienes recuerdan que el cloruro de sodio puede dañar irreversiblemente las raíces de la planta. Este encuentro entre creencia y biología invita a re