En un país que lleva más de cuatro años en guerra, Rusia abre las urnas para renovar su parlamento sin que la pregunta más urgente —cuándo termina el conflicto— tenga cabida en la papeleta. Solo los partidos que respaldan a Putin y la campaña militar pueden competir, convirtiendo el acto electoral en una ratificación del poder existente más que en una deliberación genuina. La democracia, como espejo de la voluntad popular, refleja aquí una imagen cuidadosamente recortada.
Rusia vota en parlamentarias dominadas por la guerra con Ucrania
El conflicto ha causado cientos de miles de muertos desde la invasión rusa de febrero de 2022.