En la madrugada del martes, Kiev volvió a despertar con el estruendo de los misiles rusos, poniendo fin a una pausa de tres días que había abierto, por un instante, la posibilidad de un entendimiento. La tregua había sido acordada para recibir a los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes visitaron tanto Moscú como Kiev en un esfuerzo diplomático sin precedentes desde el inicio del conflicto. El retorno de los bombardeos no clausura el diálogo, pero sí recuerda que en esta guerra, cada silencio es provisional y cada palabra de paz coexiste con la amenaza de la próxima
Rusia reanuda ataques contra Kiev tras expirar tregua de tres días
Tres noches sin bombardeos, luego el fuego regresó
¿Por qué Rusia acordaría una tregua si simplemente iba a reanudar los ataques tres días después?
La tregua no fue un acuerdo de paz, sino un paréntesis diplomático. Permitió que los emisarios estadounidenses visitaran ambas capitales sin que los bombardeos complicaran las conversaciones. Ambos lados tenían incentivos: Rusia quería mostrar disposición a negociar, y Ucrania quería que los estadounidenses vieran que estaba dispuesta a hablar.
Pero aquí está lo importante: no sabemos si Rusia realmente quiere negociaciones tripartitas o si simplemente estaba comprando tiempo. El Kremlin dijo que "no descarta" futuras conversaciones, lo que es una forma diplomática de no comprometerse a nada.
¿Qué tan significativas fueron realmente estas conversaciones que Witkoff describió?
Witkoff dijo que fueron "significativas", pero no especificó qué se logró. Lo que sí sabemos es que presentó nuevas propuestas estadounidenses que fueron descritas como "más eficaces" por funcionarios ucranianos.
Ahí está el problema: no tenemos detalles sobre esas propuestas. Un funcionario ucraniano las llamó "más eficaces", pero sin saber qué contienen, no podemos evaluar si realmente lo son. Es posible que sean genuinamente mejores, o que sean simplemente diferentes.
¿Cuál es el verdadero obstáculo para un acuerdo de paz?
Los territorios del este de Ucrania. Rusia quiere que se reconozca su anexión, y Ucrania no está dispuesta a ceder eso. Ese ha sido el punto de ruptura en todas las negociaciones anteriores.
Correcto, pero el artículo no nos dice si las nuevas propuestas estadounidenses abordan este problema de manera diferente o si simplemente lo rodean. Eso es crucial para entender si realmente hay progreso.
¿Qué significa que Zelensky diga que sus propuestas "siempre serán constructivas"?
Es una señal de que Ucrania quiere mantener abierta la puerta diplomática, incluso mientras sufre bombardeos. Está diciendo que seguirá participando en las negociaciones de buena fe.
Pero también es una declaración política. No nos dice qué está dispuesta a ceder o qué líneas rojas mantiene. Es el tipo de cosa que se dice cuando quieres parecer razonable sin revelar tu posición real.
The Pulse
- Fuertes explosiones sacudieron Kiev en la madrugada del martes, con impactos confirmados en edificios de la capital y en los distritos periféricos de Borispil y Fastiv.
- La pausa de tres días —un raro momento de contención en más de cuatro años de guerra— expiró según lo previsto, y los analistas militares ucranianos ya habían anticipado un ataque masivo coordinado.
- Los emisarios de Trump, Witkoff y Kushner, visitaron Moscú y Kiev en días consecutivos, describiendo las conversaciones como 'significativas' y prometiendo que Washington trabaja por una paz duradera.
- A pesar de los bombardeos renovados, el Kremlin no descarta retomar los diálogos tripartitos, aunque advierte que hablar de fechas concretas sería prematuro.
- Ucrania declara que sus propuestas son 'constructivas y siempre lo serán', mientras un alto funcionario revela que los emisarios estadounidenses presentaron nuevas iniciativas descritas como 'más eficaces' para terminar la guerra.
En la madrugada del martes, Kiev volvió a despertar con el estruendo de los misiles rusos, poniendo fin a una pausa de tres días que había abierto, por un instante, la posibilidad de un entendimiento. La tregua había sido acordada para recibir a los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes visitaron tanto Moscú como Kiev en un esfuerzo diplomático sin precedentes desde el inicio del conflicto. El retorno de los bombardeos no clausura el diálogo, pero sí recuerda que en esta guerra, cada silencio es provisional y cada palabra de paz coexiste con la amenaza de la próxima explosión.
El martes amaneció en Kiev con el sonido que la ciudad había logrado evitar durante tres noches: explosiones que sacudieron la madrugada e impactaron edificios en la capital y en los distritos periféricos de Borispil y Fastiv. La administración militar activó las defensas aéreas e instó a los residentes a buscar refugio, mientras columnas de humo se elevaban sobre varios puntos de la ciudad.
Los ataques marcaban el fin de una tregua de tres días acordada de manera recíproca por Moscú y Kiev. La pausa había comenzado el sábado para crear un espacio diplomático durante la visita de Steve Witkoff y Jared Kushner, emisarios del presidente Trump. Witkoff realizó un recorrido sin precedentes: primero se reunió con Putin en Moscú, luego viajó a Kiev para entrevistarse con Zelensky, con representantes de Francia, Gran Bretaña y Alemania presentes en ambas rondas. La agencia rusa Tass confirmó que la moratoria había expirado según lo previsto.
Los analistas militares ucranianos habían anticipado el ataque: observaron el redespliegue de bombarderos rusos en posiciones que sugerían una ofensiva coordinada en cuanto terminara la tregua. Sus predicciones se cumplieron con precisión.
Sin embargo, los canales diplomáticos permanecen abiertos. El Kremlin no descarta retomar las conversaciones tripartitas, aunque su portavoz Dmitri Peskov advirtió que hablar de fechas y lugares sería prematuro. Zelensky declaró que Ucrania prepara la siguiente etapa del diálogo con propuestas que, aseguró, 'son constructivas y siempre lo serán'. Un alto funcionario de la presidencia ucraniana reveló además que los emisarios estadounidenses presentaron nuevas iniciativas descritas como 'más eficaces', sin ofrecer detalles adicionales.
La pausa de tres días representó un raro momento de contención en un conflicto que supera los cuatro años. Su conclusión entre bombardeos subraya la fragilidad de cualquier acuerdo temporal mientras las posiciones fundamentales —en particular la disputa por los territorios del este de Ucrania— permanecen sin resolver.
Las primeras luces del martes trajeron el sonido que Kiev había estado evitando durante tres noches: explosiones fuertes que sacudieron la madrugada. Corresponsales de la AFP reportaron impactos directos en edificios de la capital ucraniana y en los distritos periféricos de Borispil y Fastiv. La administración militar de la ciudad activó inmediatamente las defensas aéreas e instó a los residentes a buscar refugio. Columnas de humo se elevaban sobre la ciudad mientras ardían varios puntos de impacto.
Esta reanudación de los ataques marcaba el fin de una pausa de tres días que Moscú y Kiev habían acordado de manera recíproca. El cese había comenzado el sábado y se extendía hasta el lunes por la noche, coincidiendo con la visita de dos emisarios estadounidenses: Steve Witkoff y Jared Kushner, yerno del presidente Trump. La tregua fue diseñada para crear un espacio diplomático donde ambas capitales pudieran recibir a los negociadores estadounidenses sin la interferencia de los bombardeos. La agencia estatal rusa Tass confirmó que la moratoria de tres días había expirado según lo previsto.
Witkoff había realizado un viaje sin precedentes desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, visitando primero Moscú el sábado para reunirse con Vladimir Putin, y luego trasladándose a Kiev el domingo para entrevistarse con Volodymyr Zelensky. En ambas ciudades, representantes europeos de Francia, Gran Bretaña y Alemania participaron en las rondas de negociación. Witkoff describió las conversaciones como "significativas" y afirmó que el presidente Trump estaba trabajando "arduamente para detener la matanza y lograr una paz duradera".
Los analistas militares ucranianos especializados habían anticipado que un ataque masivo con misiles de múltiples tipos sería probable una vez que la tregua expirara. Habían observado el redespliegue de bombarderos rusos en posiciones que sugerían una ofensiva coordinada. El ataque de la madrugada del martes confirmó esas predicciones, siendo el primer bombardeo directo contra Kiev en tres noches.
A pesar de la reanudación de los ataques, ambas partes mantienen canales de comunicación abiertos. El Kremlin anunció que no descarta la reanudación de conversaciones tripartitas, aunque su portavoz Dmitri Peskov advirtió que aún es prematuro hablar de fechas y lugares específicos. Zelensky, por su parte, declaró que Ucrania está preparando la siguiente etapa de los diálogos y que sus propuestas "son constructivas y siempre lo serán".
Un funcionario de alto nivel de la presidencia ucraniana reveló a la AFP que los emisarios de Trump habían presentado nuevas propuestas descritas como "más eficaces" para terminar la guerra, aunque no proporcionó detalles adicionales. Las negociaciones anteriores entre Moscú y Kiev se habían estancado principalmente en torno a la cuestión de los territorios del este de Ucrania, cuya anexión Rusia continúa reclamando. La pausa de tres días representa un raro momento de contención en un conflicto que ha durado más de cuatro años, pero su conclusión con bombardeos renovados subraya la fragilidad de cualquier acuerdo temporal mientras las posiciones fundamentales permanecen sin resolver.
Notable Quotes
El presidente Trump está trabajando arduamente para detener la matanza y lograr una paz duradera— Steve Witkoff, emisario estadounidense
Estamos coordinando nuestros próximos pasos. Las propuestas de Ucrania son constructivas y siempre lo serán— Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania