Las negociaciones redujeron el plan de 28 a 19 puntos, eliminando exigencias sobre renuncia a la OTAN y limitaciones de cazas aliados en Polonia. Rusia rechaza la propuesta europea de congelamiento del combate y mantiene demandas sobre territorios ocupados y el Donbás bajo control ucraniano.
Rusia lanza ataque masivo contra Kiev mientras avanzan negociaciones de paz entre Zelenski y Trump
Cuanto más aceptable el plan para Kiev, menos atractivo para Rusia
¿Por qué Rusia lanza estos ataques masivos precisamente cuando las negociaciones avanzan?
Porque cada concesión que Ucrania logra en la mesa de negociaciones es una victoria que Rusia no puede permitirse. Mientras más aceptable sea el plan para Kiev, menos beneficia a Moscú. Los ataques son una forma de recordar que Rusia sigue siendo capaz de infligir daño.
¿Cree que Rusia rechazará cualquier acuerdo que no incluya control territorial?
Parece probable. Moscú ha rechazado incluso la propuesta europea más moderada, aquella que simplemente congelaba el combate en la línea actual. Para Rusia, un acuerdo sin ganancias territoriales significativas no justifica detener una ofensiva que aún cree que puede ganar.
¿Qué cambia si Zelenski y Trump se reúnen esta semana?
Todo depende de qué garantías de seguridad pueda ofrecer Trump. Si logra convencer a Rusia de que una paz negociada es mejor que continuar la guerra, podría haber movimiento. Pero si Rusia sigue creyendo que puede ganar más en el campo de batalla, ninguna reunión importará.
¿Por qué los drones rusos entraron en espacio aéreo rumano?
Probablemente fue accidental o una prueba de respuesta. Pero lo importante es que Rumania activó cazas Eurofighter y tuvo que tomar una decisión: derribar un dron ruso o no. Eligió no hacerlo. Eso muestra cuán frágil es la situación en toda la región.
¿Qué significa que Ucrania logró destruir un avión experimental ruso?
Significa que Ucrania tiene capacidad de ataque de largo alcance y la está usando. No es solo defensa. Pero también muestra que mientras se negocia la paz, ambos lados siguen intentando infligir el máximo daño posible al otro.
¿Quién tiene realmente el poder en estas negociaciones?
Rusia, porque controla el ritmo del campo de batalla. Mientras crea que puede ganar más luchando que negociando, cualquier acuerdo será rechazado. Las negociaciones solo funcionan cuando ambas partes creen que tienen más que perder continuando la guerra.
El Pulso
- Plan de paz reducido de 28 a 19 puntos, eliminando exigencias sobre renuncia a la OTAN
- Ucrania negoció aumento de tope militar de 600.000 a 800.000 efectivos
- Al menos seis civiles murieron en ataque ruso nocturno contra Kiev
- Zelenski y Trump se reunirán esta semana para resolver cuestiones territoriales
- Ucrania destruyó avión experimental ruso A-60 y base aérea en Taganrog
Las negociaciones redujeron el plan de 28 a 19 puntos, eliminando exigencias sobre renuncia a la OTAN y limitaciones de cazas aliados en Polonia. Rusia rechaza la propuesta europea de congelamiento del combate y mantiene demandas sobre territorios ocupados y el Donbás bajo control ucraniano.
Rusia lanza un ataque masivo contra Kiev dejando al menos seis muertos mientras Zelenski y Trump avanzan en negociaciones de paz. El plan revisado elimina exigencias duras pero los temas territoriales y garantías de seguridad permanecen sin resolver.
Las negociaciones de paz avanzan en Ginebra mientras Rusia responde con fuego. Es la paradoja que define este momento: cuanto más aceptable se vuelve el plan para Kiev y sus aliados europeos, más rechazado parece por Moscú, que lanzó otro ataque masivo contra la capital ucraniana la noche del martes, dejando al menos seis civiles muertos en las calles y apartamentos destruidos.
Las conversaciones han logrado avances significativos en las últimas semanas. Ucrania y sus socios europeos consiguieron eliminar algunas de las exigencias más duras que Washington intentaba imponer inicialmente, aquellas que habrían forzado a Kiev a aceptar una paz profundamente desfavorable. El plan original de 28 puntos fue reducido a 19, y en ese proceso desaparecieron las referencias que obligaban a Ucrania a renunciar a su aspiración de ingresar en la OTAN, así como las restricciones al despliegue de cazas aliados en Polonia. Según reportes del Financial Times, Ucrania también negoció un aumento en el tope de efectivos militares: de los 600.000 inicialmente exigidos a 800.000. Rustem Umerov, jefe del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania, confirmó el martes que las delegaciones habían alcanzado un entendimiento común sobre los términos esenciales después de intensas negociaciones. "Ahora contamos con el apoyo de nuestros socios europeos en los próximos pasos", declaró.
Pero los temas verdaderamente difíciles permanecen sin resolver. Las cuestiones territoriales y las garantías de seguridad que evitarían una nueva invasión rusa siguen siendo puntos de fricción insalvables. Mientras Rusia insiste en que Ucrania ceda los territorios ocupados y gran parte del Donbás aún bajo control ucraniano, Kiev busca preservar su integridad territorial y obtener garantías confiables contra futuras agresiones. La propuesta europea, que preveía congelar el combate en la línea actual del frente mientras reiteraba la integridad territorial ucraniana y el derecho a recuperar la central nuclear de Zaporiyia, fue rechazada por Moscú. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó el martes que su país aún no había recibido el plan revisado y que lo evaluaría cuando llegara, verificando si reflejaba el espíritu de los supuestos acuerdos entre Putin y Trump en Alaska en agosto.
Para resolver estos puntos críticos, se prepara un encuentro personal entre Volodimir Zelenski y Donald Trump, posiblemente esta misma semana. Umerov subrayó que esperaban organizar la visita del presidente ucraniano a Estados Unidos "en la fecha más próxima posible de noviembre para completar los pasos finales y cerrar un acuerdo". La Casa Blanca confirmó el martes un "importante progreso" pero reconoció que quedan "algunos detalles delicados, pero no insalvables, que deben resolverse y que requerirán nuevas conversaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos". Representantes de los tres países también se reunieron en Abu Dabi, donde el secretario del Ejército estadounidense, Dan Driscoll, discutió el nuevo plan con funcionarios rusos mientras el jefe de la inteligencia militar ucraniana, Kirilo Budanov, estaba presente.
La realidad del campo de batalla, sin embargo, sigue siendo brutal. Mientras diplomáticos negocian en salones de conferencias, Rusia continúa sus ofensivas militares y lanzó el ataque masivo del martes contra Kiev. Varias oleadas de misiles balísticos y de crucero alcanzaron la capital y ciudades cercanas durante la noche, llenando el cielo de decenas de explosiones ensordecedoras. Las defensas antiaéreas intentaron contener los daños, pero varios proyectiles impactaron en edificios residenciales e infraestructuras críticas. Al menos cuatro conductores murieron en el centro de distribución de una cadena minorista local, y varios vecinos perdieron la vida cuando sus apartamentos fueron destruidos. Los cortes de electricidad de emergencia continuaban en todo el país tras los daños a las infraestructuras energéticas en Kiev, Odesa y otras regiones.
El ataque también tuvo consecuencias regionales. Cerca de Odesa, varios drones rusos entraron en el espacio aéreo rumano, donde cazas Eurofighter fueron activados para escoltarlos. Los pilotos tenían autorización para derribarlos pero decidieron no hacerlo por temor a daños colaterales. Al menos un dron fue encontrado tras impactar en tierra a unos 150 kilómetros de Ucrania. En Moldavia se detectaron seis drones rusos; uno de ellos también fue hallado sin causar daños.
Ucrania respondió con sus propios ataques de largo alcance durante la noche. Confirmó que logró alcanzar varios objetivos en territorio ruso: la planta de producción de drones Molnia, una base aérea en Taganrog, el terminal petrolero del puerto de Novorossiysk y una refinería en Krasnodar. Según reportes, un avión experimental ruso A-60 y el avión de transporte militar Il-60 fueron destruidos en ataques que involucraron drones Bars y misiles Neptune. Medios locales rusos confirmaron incendios y explosiones en las zonas afectadas.
Los analistas señalan que la decisión de detener la invasión está exclusivamente en manos de Rusia. Es poco probable que Moscú acepte un plan de paz si no le beneficia significativamente, especialmente mientras cree que puede seguir avanzando en el campo de batalla, debilitar aún más a Ucrania y mantener sus elevados ingresos por exportaciones de petróleo. Cada avance diplomático parece provocar una respuesta militar más contundente, como si Rusia buscara mejorar su posición negociadora mediante la fuerza antes de cualquier acuerdo definitivo.
Citas Notables
Nuestras delegaciones han alcanzado un entendimiento común sobre los términos esenciales del acuerdo discutido en Ginebra. Ahora contamos con el apoyo de nuestros socios europeos en los próximos pasos— Rustem Umerov, jefe del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania
Quedan algunos detalles delicados, pero no insalvables, que deben resolverse y que requerirán nuevas conversaciones entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos— Casa Blanca