Ataque coordinado de madrugada con 656 drones y 73 misiles balísticos dejó 21 muertos, 15 en Dnipró y 6 en Kiev, con decenas de heridos. Defensa aérea ucraniana derribó 602 drones pero solo 40 misiles, evidenciando vulnerabilidad contra proyectiles de mayor alcance y precisión.
Rusia lanza ataque masivo con 656 drones y 73 misiles contra Ucrania, dejando 21 muertos
Si Ucrania no está protegida contra misiles, estos ataques continuarán
¿Por qué Rusia lanzaría 656 drones en un solo ataque? ¿Qué gana con eso?
No es solo sobre ganar territorio. Es sobre desgaste. Si bombardeas constantemente, agota las defensas aéreas, consume municiones, cansa a la población civil. Es una estrategia de atrito.
Pero Ucrania derribó 602 drones. Eso parece un éxito.
Lo es, técnicamente. Pero los 73 misiles son el problema real. Solo detuvieron 40. Los misiles son más rápidos, más difíciles de interceptar. Eso es lo que mantiene despierto a Zelensky por las noches.
¿Por qué Rusia dice que es una represalia?
Porque necesita justificar la escalada. Dice que Ucrania comete "actos terroristas", así que ellos responden. Es el lenguaje de la guerra: cada lado se ve a sí mismo como el que se defiende.
¿Qué significa que una maternidad haya sido alcanzada?
Significa que no hay objetivos civiles realmente protegidos. Una maternidad con recién nacidos es lo más alejado de un objetivo militar que existe. Pero fue golpeada. Eso te dice algo sobre la precisión real de estos ataques, o sobre lo que Rusia está dispuesta a aceptar.
¿Puede Zelensky obtener los sistemas Patriot que pide?
Eso depende de Washington. Los Patriot son defensa aérea de largo alcance. Con ellos, Ucrania podría interceptar más misiles. Pero son complejos, requieren entrenamiento, y hay solo tantos en el mundo. Es una carrera contra el reloj.
¿Cuánto tiempo puede sostenerse esto?
Nadie lo sabe. Pero los números de mayo —211 misiles, 8.150 drones— sugieren que Rusia está gastando recursos a un ritmo acelerado. La pregunta es si Ucrania puede aguantar más tiempo que Rusia pueda sostener este ritmo.
The Pulse
- 656 drones y 73 misiles balísticos lanzados en madrugada del martes
- 21 muertos confirmados: 15 en Dnipró (incluyendo dos niños), 6 en Kiev
- Defensa aérea derribó 602 drones pero solo 40 de 73 misiles
- En mayo, Rusia lanzó 211 misiles y 8.150 drones contra Ucrania
Ataque coordinado de madrugada con 656 drones y 73 misiles balísticos dejó 21 muertos, 15 en Dnipró y 6 en Kiev, con decenas de heridos. Defensa aérea ucraniana derribó 602 drones pero solo 40 misiles, evidenciando vulnerabilidad contra proyectiles de mayor alcance y precisión.
Rusia lanzó 656 drones y 73 misiles balísticos contra Ucrania, dejando al menos 21 muertos. Ucrania derribó la mayoría de los drones pero solo 40 de los misiles, intensificando la demanda de sistemas de defensa antiaérea.
En la madrugada del martes, Rusia desató uno de sus ataques más coordinados contra Ucrania: 656 drones y 73 misiles balísticos lanzados simultáneamente contra ciudades, instalaciones militares y civiles. Cuando los periodistas de la agencia AFP estaban en Kiev escucharon las sirenas de alerta aérea atravesar la ciudad entera, seguidas de explosiones que iluminaron el cielo nocturno. Los residentes corrieron hacia los refugios subterráneos y las estaciones de metro, cargando lo que podían: bolsas, mantas, lo que se lleva cuando no se sabe si se volverá a casa.
El saldo fue brutal. Al menos 21 personas murieron en el ataque. En Dnipró, ciudad industrial en el este, cayeron 15 cuerpos entre los escombros, dos de ellos niños. En Kiev, la capital, fueron seis muertos confirmados por el alcalde Vitali Klitschko, quien también reportó 66 heridos. Mientras amanecía, los equipos de rescate seguían extrayendo cuerpos de entre los edificios destruidos. Una maternidad en Odesa, en el sur, fue alcanzada directamente; las autoridades dijeron que no hubo víctimas fatales, pero la imagen de recién nacidos y mujeres en trabajo de parto bajo bombardeo quedó como testimonio de la escala del ataque.
La defensa aérea ucraniana logró interceptar 602 de los 656 drones lanzados, una tasa de éxito que en otras circunstancias sería notable. Pero los misiles balísticos fueron otra historia. De los 73 proyectiles disparados, solo 40 fueron derribados. Los 33 restantes atravesaron las defensas y golpearon sus objetivos. Esto expuso una vulnerabilidad crítica: mientras Ucrania puede defenderse relativamente bien contra drones, los misiles de largo alcance y mayor precisión siguen siendo casi imposibles de detener con el arsenal actual.
Moscú justificó el ataque como una represalia contra lo que llamó "actos terroristas del régimen de Kiev". El ministerio de Defensa ruso afirmó haber usado "armas de alta precisión", incluyendo proyectiles hipersónicos, contra instalaciones del complejo militar-industrial ucraniano. Los objetivos fueron amplios: la capital, Zaporiyia en el sur, Járkov en el este, y Dnipropetrovsk en el centro-este. También fueron golpeadas instalaciones energéticas y de transporte vinculadas al ejército ucraniano. Al amanecer, enormes columnas de humo se elevaban sobre Kiev. Partes de la ciudad quedaron sin electricidad.
El presidente Volodymyr Zelensky había advertido días antes que un ataque masivo era inminente, después de que Rusia pidiera a las embajadas extranjeras que evacuaran Kiev. Ahora, con el ataque confirmado, su mensaje fue directo: "Si Ucrania no está protegida contra misiles balísticos y otros proyectiles, estos ataques continuarán". Zelensky reclamó urgentemente sistemas de defensa aérea europeos y pidió específicamente a Estados Unidos que acelerara el suministro de misiles para los sistemas Patriot. "La asistencia de Estados Unidos es absolutamente necesaria", escribió en redes sociales.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, interpretó el ataque como un signo de debilidad rusa. "Putin se está quedando sin opciones militares", escribió. "Es un criminal de guerra y un perdedor que no tiene más cartas que el terror. Moscú está perdiendo en el campo de batalla. Ningún número de misiles puede cambiar esto". La retórica era dura, pero reflejaba una realidad: Rusia estaba intensificando sus bombardeos precisamente cuando sus ganancias territoriales se habían estancado.
Este ataque no fue aislado. En mayo, Rusia había lanzado 211 misiles contra Ucrania, uno de los números más altos desde el inicio de la invasión en febrero de 2022. Ese mismo mes, lanzó 8.150 drones de largo alcance, un 24 por ciento más que en abril. Uno de los misiles de mayo fue un Oreshnik de alcance intermedio, capaz de transportar ojivas nucleares, utilizado por tercera vez en la guerra. Los números revelaban una estrategia: bombardeo constante, masivo, diseñado para agotar tanto las defensas como la voluntad civil.
Del lado ruso, los ataques ucranianos también se intensificaban. Un civil murió en la región de Kursk, cerca de la frontera, en un ataque con drones. Un incendio se desató en la refinería de Ilski en Krasnodar, en el sur de Rusia, también por drones ucranianos. Ambos bandos estaban escalando. Había habido una tregua de tres días a partir del 9 de mayo, anunciada por el presidente estadounidense Donald Trump en un intento de mediar, pero tanto Moscú como Kiev se acusaron mutuamente de violarla. La guerra seguía su curso, cada ataque más grande que el anterior, cada represalia más destructiva.
Notable Quotes
Putin es un criminal de guerra y un perdedor que no tiene más cartas que el terror. Moscú está perdiendo en el campo de batalla.— Andrii Sibiga, ministro de Exteriores ucraniano
La asistencia de Estados Unidos en el suministro de misiles para los sistemas Patriot es absolutamente necesaria.— Volodymyr Zelensky, presidente de Ucrania