Polonia y Rumania concentran el 62% de los incidentes documentados, con Polonia sufriendo al menos 40 casos confirmados de influencia rusa, incluyendo sabotajes a fabricantes de drones. Los ataques aéreos con drones han aumentado drásticamente: 65 incidentes en los primeros ocho meses de 2026, comparado con una media mensual inferior a tres en años anteriores.