Desde las primeras horas de la madrugada hasta el anochecer, Kyiv vive bajo una amenaza que no descansa: Rusia ha rediseñado su estrategia de ataque, sustituyendo aviones por misiles balísticos que conceden apenas cuatro minutos de margen antes del impacto. Lo que antes era una guerra de destrucción física se ha convertido también en una guerra de desgaste psicológico, donde el agotamiento de los civiles —privados de sueño, de rutina y de seguridad— es en sí mismo un objetivo militar. La historia de Kyiv en este otoño de 2026 es la historia de una ciudad que aprende a vivir —y a resistir— dent
Rusia intensifica bombardeos a Kyiv con misiles balísticos que dejan poco tiempo de reacción
Casi 60 civiles murieron en los primeros diez días de julio; niños heridos en ataques de agosto y septiembre; agotamiento psicológico generalizado entre residentes incapaces de dormir o evacuar.