En el cielo de Ucrania se libra una guerra invisible de ingenio y velocidad: Rusia abandona gradualmente sus drones lentos por armas híbridas más baratas y rápidas, diseñadas no solo para destruir, sino para agotar. Mientras ciudades como Kiev, Járkov y Zhitómir cuentan sus muertos, la lógica detrás de cada ataque revela una estrategia más fría: saturar las defensas con lo accesible para reservar lo devastador. Ucrania responde con innovación propia, pero la carrera entre producir y resistir no tiene línea de llegada clara.
Rusia despliega drones híbridos más rápidos para intensificar ataques contra Ucrania
Ataques recientes causaron 16 muertos en Kiev, 3 en Zhitómir y 10 en Járkov; población civil evalúa desplazamiento a regiones occidentales bajo presión permanente de bombardeos.