En el teatro de la diplomacia contemporánea, Moscú ha trazado una línea que separa la apariencia de negociar de la voluntad real de hacerlo: el Kremlin declara que Putin solo se sentará con Trump y Zelenski para estampar su firma en un acuerdo ya concluido, no para construirlo. Esta condición, anunciada por el portavoz Dmitri Peskov, convierte cualquier cumbre tripartita en un horizonte casi inalcanzable, pues las negociaciones llevan meses congeladas y Moscú acusa a Kiev de no buscar genuinamente la paz. Mientras la diplomacia se paraliza en sus propias exigencias, los bombardeos rusos sobre
Rusia condiciona cumbre Putin-Trump-Zelenski solo para firmar acuerdo final
Decenas de víctimas civiles en ataques masivos rusos contra Kiev en los últimos tres días.