En la madrugada del 5 de septiembre, mientras Ucrania mantenía un alto al fuego temporal, Rusia lanzó ataques aéreos sobre Dnipró y Kiev, matando al menos a cuatro personas y golpeando directamente la sede del Servicio de Seguridad ucraniano. Este acto no es solo una violación de una tregua, sino una declaración de que para Moscú no existe pausa legítima en la guerra: la voluntad de negociar el silencio de las armas, por breve que sea, sigue siendo un terreno profundamente asimétrico. La humanidad observa, una vez más, cómo la promesa de un respiro se convierte en el momento elegido para golpe
Rusia ataca Dnipró dejando al menos cuatro muertos pese al alto al fuego temporal ucraniano
Al menos cuatro personas murieron en los ataques rusos sobre Dnipró y Kiev.