A mediados de septiembre de 2026, Moscú declaró haber conquistado 5.300 kilómetros cuadrados de suelo ucraniano en lo que va del año, consolidando avances en Donetsk y Járkov mediante una estrategia de desgaste sostenido. Detrás de cada cifra territorial se esconde el desplazamiento de comunidades enteras y la erosión progresiva de la capacidad defensiva de Kiev. Ucrania, mientras tanto, acusa a Bielorrusia de participar activamente en el esfuerzo bélico ruso, lo que sugiere que este conflicto ha dejado de ser un enfrentamiento bilateral para convertirse en una presión regional coordinada sobr
Rusia afirma haber capturado 5.300 km² de territorio ucraniano en 2026
Las operaciones militares han resultado en pérdida de territorio y desplazamiento de población civil en múltiples provincias ucranianas.