En un momento en que Colombia enfrenta cifras récord de cultivos de coca y una transición política hacia un gobierno más alineado con Washington, el secretario de Estado Marco Rubio visitó Barranquilla para sellar una nueva etapa en la relación bilateral. Más allá de los acuerdos firmados sobre tierras raras y energía nuclear, la visita representó una promesa de colaboración irrestricta en seguridad, poniendo fin a la distancia que caracterizó los años de Petro. En el horizonte quedan preguntas abiertas sobre aranceles, bases militares y la soberanía de las fronteras venezolanas, recordándonos