En la noche del jueves, dos hombres armados convirtieron una ambulancia en instrumento de fuga, arrastrando consigo a dos ciudades enteras en una persecución que terminó con cuatro policías heridos y un vehículo de emergencias hundido en el pozo de una pileta. Lo que comenzó como un asalto oportunista en el barrio Las Delicias de Rosario reveló, una vez más, la fragilidad de los límites entre el orden cotidiano y el caos repentino. Los sospechosos fueron capturados, pero el arma que desencadenó todo permanece sin encontrarse, como un recordatorio de que no todos los finales son completos.
Rosario: robaron ambulancia, cayeron en pileta y se enfrentaron a tiros con la Policía
La ambulancia quedó atrapada en la pileta de una casa en construcción
¿Cómo es que una persecución por robo de ambulancia termina con cuatro policías heridos?
Porque no fue una persecución simple. Fue un enfrentamiento armado en toda regla. Los ladrones tenían pistola, la usaron para el robo, y cuando los acorralaron en Funes, decidieron disparar en lugar de rendirse.
¿Y el volcamiento del patrullero? ¿Eso fue parte del tiroteo o algo separado?
Fue separado, pero ocurrió durante la persecución. Un móvil de Infantería que iba hacia el operativo volcó en Circunvalación. Dos agentes adentro. Eso pasó antes de que llegaran a Funes.
Entonces cuando llegaron a Funes ya había heridos.
Exacto. Y la situación empeoró. Cuando la ambulancia se metió en esa pileta, los dos hombres bajaron disparando. Ahí fue cuando la agente Florencia H. recibió un disparo en la pierna.
¿Se sabe si fue ella quien se disparó a sí misma o si fue uno de los ladrones?
No está claro. Estaban forcejeando. Pudo haber sido su propia arma durante la lucha. Las actuaciones policiales lo sugieren, pero no hay certeza.
¿Y el arma de los ladrones? ¿La encontraron?
No. Tres vainas de 9 milímetros en el piso, pero el arma desapareció. Eso es lo que preocupa ahora.
Der Puls
- Dos hombres armados bajaron a punta de pistola al conductor de una ambulancia mientras una médica atendía a un paciente adentro de una vivienda, robándole sus pertenencias y huyendo en el vehículo de emergencias.
- La persecución policial fue inmediata y violenta: un móvil de Infantería volcó en Circunvalación, dejando a dos suboficiales con fractura y politraumatismos, respectivamente.
- Los fugitivos cruzaron hacia Funes, donde la ambulancia terminó incrustada en el pozo de una pileta en construcción, y los sospechosos abrieron fuego contra los agentes que cerraban el cerco.
- En medio del tiroteo, la agente Florencia H. forcejeó directamente con los delincuentes y recibió un disparo en la pierna derecha, en circunstancias que la investigación aún no ha aclarado del todo.
- Roberto Ernesto C. y Walter Ezequiel N. fueron detenidos bajo la dirección del fiscal Federico Rébola, pero el arma utilizada en el robo y el enfrentamiento no fue recuperada en la escena.
En la noche del jueves, dos hombres armados convirtieron una ambulancia en instrumento de fuga, arrastrando consigo a dos ciudades enteras en una persecución que terminó con cuatro policías heridos y un vehículo de emergencias hundido en el pozo de una pileta. Lo que comenzó como un asalto oportunista en el barrio Las Delicias de Rosario reveló, una vez más, la fragilidad de los límites entre el orden cotidiano y el caos repentino. Los sospechosos fueron capturados, pero el arma que desencadenó todo permanece sin encontrarse, como un recordatorio de que no todos los finales son completos.
La noche del jueves en Rosario comenzó con un asalto que nadie esperaba: Roberto Ernesto C., de 31 años, y Walter Ezequiel N., de 32, abordaron a punta de pistola al conductor de una ambulancia de la empresa CG&L en el barrio Las Delicias. El chofer esperaba afuera de una vivienda mientras una médica completaba una atención domiciliaria. Los delincuentes lo amenazaron, le robaron sus pertenencias, lo bajaron del vehículo y huyeron en él. Los vecinos llamaron al 911 de inmediato.
La policía inició la persecución casi al instante, pero el operativo cobró su primer precio en Circunvalación: un móvil de Infantería volcó camino al lugar. El suboficial Kevin A. sufrió una fractura en la mano derecha y la suboficial Ariela A. resultó con politraumatismos; ambos fueron trasladados al Sanatorio Laprida. La persecución continuó hacia Funes, donde patrulleros locales se sumaron para cerrar el cerco.
El final llegó en el barrio Cantegril, cuando el Kangoo embistió un alambrado y quedó atrapado en el pozo destinado a una pileta de una casa en construcción. Los dos sospechosos bajaron y abrieron fuego. En el enfrentamiento, la agente Florencia H., de 38 años, forcejeó directamente con los delincuentes y recibió un disparo en la pierna derecha. Las circunstancias exactas del disparo permanecen bajo investigación.
Los investigadores hallaron tres vainas de calibre 9 milímetros en el lugar, pero el arma no fue recuperada. Roberto y Walter quedaron detenidos bajo la dirección del fiscal Federico Rébola. Lo que comenzó como un robo oportunista dejó un saldo de cuatro agentes heridos y una pregunta sin responder: dónde está el arma.
La noche del jueves en Rosario terminó con una persecución que atravesó dos ciudades, dejó cuatro policías heridos y culminó con una ambulancia incrustada en la pileta de una casa en construcción. Todo comenzó en el barrio Las Delicias, cerca de Arijón al 2700, cuando Roberto Ernesto C., de 31 años, y Walter Ezequiel N., de 32, abordaron a punta de pistola al conductor de una ambulancia de la empresa CG&L. El chofer esperaba afuera de una vivienda mientras una médica completaba una atención domiciliaria. Los dos hombres lo amenazaron, le robaron sus pertenencias y lo bajaron del Kangoo. Vecinos alertaron de inmediato al 911.
La Policía comenzó a perseguir el vehículo de emergencias casi al instante. Un móvil de Infantería que se dirigía hacia el operativo volcó en Circunvalación, a la altura de Nuestra Señora del Rosario. El suboficial Kevin A. sufrió una fractura en la mano derecha, y la suboficial Ariela A. resultó con politraumatismos. Ambos fueron trasladados al Sanatorio Laprida. La persecución continuó mientras los ladrones cruzaban hacia Funes, donde se sumaron patrulleros de la fuerza de seguridad local para reforzar el cerco.
El final llegó en calle 4D al 4600, en el barrio Cantegril. El Kangoo embistió un alambrado de una casa en construcción y quedó atrapado en el pozo destinado para una pileta. Los dos sospechosos bajaron del vehículo y abrieron fuego contra los policías que habían montado un procedimiento de cierre. En medio del enfrentamiento, la agente Florencia H., de 38 años, forcejeó directamente con los delincuentes. Durante ese forcejeo, sufrió un disparo en la pierna derecha. Las circunstancias exactas de cómo ocurrió el disparo aún no están claras, aunque las actuaciones policiales sugieren que pudo haber sido causado por su propia arma durante la lucha.
Los investigadores de la Policía de Investigaciones hallaron tres vainas servidas de calibre 9 milímetros en el lugar del tiroteo, pero no recuperaron el arma que los dos hombres utilizaron tanto para el robo inicial como para el enfrentamiento posterior. Roberto Ernesto C. y Walter Ezequiel N. fueron capturados y quedaron detenidos. El fiscal Federico Rébola dirigió la investigación de los hechos. Lo que comenzó como un asalto a un vehículo de emergencias en la zona sur de Rosario se convirtió en una de las persecuciones más complejas de la semana, dejando un saldo de cuatro agentes heridos y un arma aún desaparecida.
Bemerkenswerte Zitate
Los sospechosos bajaron del vehículo y se enfrentaron a tiros con los policías que habían montado un procedimiento cerrojo— Actuaciones policiales