En el corazón de Castilla, una ciudad ha decidido que la cultura puede ser un bien común sin precio de entrada: Valladolid destinará 302.500 euros de fondos municipales para que sus vecinos escuchen gratis a Ronnie Wood, guitarrista de The Rolling Stones, durante sus fiestas locales. El gesto es generoso y la apuesta es ambiciosa, pero en tiempos de presupuestos ajustados, la pregunta que flota sobre la plaza no es si la música tiene valor, sino quién debe pagar por ella y a qué costo de oportunidad.