Rita Catrina: «Nos decían que estaríamos muertas cuando se notaran los efectos del cambio climático»

Varias miembros de KlimaSeniorinnen han fallecido durante los más de ocho años de litigio judicial para lograr la sentencia histórica.
Me habían cortado el acceso a mi origen
Rita Catrina no pudo llegar al lago alpino de su infancia porque el paso se cerró por desprendimiento de roca causado por el deshielo.
Mark

¿Por qué es tan importante que Rita Catrina esté aquí en España ahora, después de haber ganado ya en Estrasburgo?

Mimi

Porque la sentencia no es el final, es apenas un punto de control. El Comité de Ministros tiene que verificar si Suiza cumple, y eso sucede antes de fin de año. Rita quiere que los ministros de Exteriores de toda Europa sepan que Suiza se está evadiendo, que no establece presupuestos de emisiones. Y además, España tiene su propio litigio climático esperando sentencia en el Constitucional. La victoria suiza fue la llave que abrió esa puerta.

Luke

Pero aquí hay que ser precisos. La sentencia de Estrasburgo dice que la protección climática es un derecho humano. ¿Eso obliga realmente a Suiza a hacer algo concreto, o es más bien una declaración de principios que el Gobierno puede ignorar indefinidamente?

Mimi

Esa es exactamente la pregunta que Rita está haciendo. Por eso dice que Suiza "se ha evadido". Técnicamente, el Comité de Ministros puede presionar, pero si un Gobierno no quiere cumplir, ¿qué mecanismo real existe? Eso es lo que ella está tratando de cambiar.

Mark

¿Cuántas mujeres de la asociación murieron durante esos ocho años de litigio?

Mimi

El artículo no da un número específico. Solo dice que "muchas compañeras han muerto". Pero Rita lo ve como parte del costo de una lucha que valía la pena.

Luke

Ese es un detalle importante que falta. Sabemos que pasaron ocho años, sabemos que fue duro, pero no sabemos cuántas vidas se perdieron. Es un número que daría peso a la historia, pero no lo tenemos.

Mark

¿Y qué pasó con el argumento del Gobierno suizo de que ellas estarían muertas cuando se notaran los efectos?

Mimi

Ese verano llegó. Los glaciares desaparecieron, el Rin se secó, el calor fue extremo. Rita no pudo ni acceder al lago de su infancia porque la montaña se desprendió por el deshielo. El argumento se volvió absurdo en tiempo real.

Luke

Aunque hay que notar que el Gobierno suizo decía que globalmente aún no se había alcanzado 1,5 grados. En Suiza sí, pero globalmente no. Es un tecnicismo, pero es el tipo de argumento que un Gobierno puede seguir usando para no actuar.

  • Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Suiza en abril de 2024 por inacción climática
  • KlimaSeniorinnen tardó más de 8 años en agotar vías judicales antes de llegar a Estrasburgo
  • Suiza aún no ha cumplido la sentencia y evita establecer presupuestos de emisiones de carbono
  • Tribunal Constitucional español admitió recurso climático de ONG basándose en sentencia suiza
  • Rita Catrina nació en Trun, Grisones, hace 67 años

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a Suiza por inacción climática en abril de 2024, estableciendo que la protección del clima es un derecho humano fundamental. Suiza aún no ha cumplido la sentencia y evita establecer presupuestos de emisiones de carbono, según denuncia Catrina, mientras el Comité de Ministros evaluará el cumplimiento antes de fin de año.

Rita Catrina, miembro de KlimaSeniorinnen, visita España para impulsar el cumplimiento de la sentencia del Tribunal Europeo que reconoce la protección climática como derecho humano, mientras España espera fallo similar en su propio litigio climático.

Rita Catrina regresó este verano a los Grisones, el cantón suizo donde nació hace 67 años, buscando recuperar un recuerdo de infancia: el pequeño lago alpino donde nace el Rin. Trun, su pueblo natal a orillas del río, le había marcado profundamente. De niña, su tío le explicaba cómo el Rin fluía desde allí hasta el océano, y ella imaginaba todos esos lugares lejanos. Décadas después, cuando intentó hacer la caminata de dos horas desde la estación de tren hasta ese lago idílico rodeado de flores alpinas, encontró el paso cerrado. Una parte de la montaña se había desprendido por el deshielo acelerado por el cambio climático. "Tuve la sensación de que me habían cortado el acceso a mi origen", cuenta en un castellano perfecto, fruto de sus años viviendo en España y América Latina.

Catrina es profesora universitaria jubilada y miembro de KlimaSeniorinnen, la asociación de mujeres mayores de 65 años que en abril de 2024 logró una sentencia histórica del Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra el Gobierno suizo por su inacción climática. El fallo, que reconoce la protección del clima como un derecho humano fundamental, fue documentado en el largometraje "Trop chaud" (Demasiado calor). Pero la batalla no terminó con esa victoria. A finales de este año, el Comité de Ministros del Consejo de Europa evaluará si Suiza ha cumplido la sentencia. Catrina advierte que el Gobierno suizo "no ha cumplido, siempre se ha evadido". Como ejemplo cita que se niega a establecer un presupuesto de emisiones de dióxido de carbono que le permita calcular qué medidas debe tomar para reducir suficientemente sus emisiones.

Catrina viaja por España acompañada de otra compañera precisamente para mantener viva esta lucha. Quiere que los ministros de Exteriores de los 46 países miembros del Consejo de Europa que integran el Comité evaluador conozcan los detalles del caso. "Esta decisión que van a tomar ahora y la que ha tomado el tribunal hace dos años y medio también tiene importancia para los demás países", explica. España es un ejemplo directo: el Tribunal Constitucional español admitió un recurso de amparo presentado por Greenpeace, Ecologistas en Acción y Oxfam Intermón que acusa al Ejecutivo de falta de ambición en la lucha contra el calentamiento global. El recurso se apoyaba precisamente en la sentencia que lograron las KlimaSeniorinnen. Se espera que el Constitucional emita su fallo en los próximos meses.

El camino hasta esa sentencia de Estrasburgo fue largo y arduo. La asociación, fundada en 2016 por mujeres de más de 65 años procedentes de movimientos feministas y ecologistas, tardó más de ocho años en llegar al tribunal europeo después de agotar todas las vías judiciales en Suiza, donde los jueces no les prestaron mucha atención. En Estrasburgo, el Gobierno suizo presentó argumentos duros contra sus reivindicaciones. Sostuvo que aún no estaban suficientemente afectadas por el cambio climático porque el calentamiento global aún no ha alcanzado 1,5 grados. Y luego vino el argumento que Catrina recuerda con incredulidad: "Dijeron que en el momento en que se notaran sus efectos gran parte de nosotras ya no estaríamos con vida". Ese fue el argumento oficial del defensor del Gobierno suizo ante el tribunal.

La victoria no trajo paz. Al día siguiente del fallo, el Parlamento suizo ya comenzó a discutirlo. Algunos políticos de mediana edad atacaron a las mujeres de la asociación, que estaban presentes en la galería pública. Argumentaron que las mujeres tienen mayor esperanza de vida y criticaron que se quejaran de un poco más de calor en verano. Las acusaron de manchar su patria. "Eran ataques misóginos, contra las mujeres, y luego contra los viejos, muy despectivos", recuerda Catrina. Cree que esos políticos no habían calculado que aquellas señoras tenían "las cabezas tan duras" y el "coraje" para llegar tan lejos.

Este verano, los paisajes de Europa central que sobrevolaba su imaginación de niña ya no eran los mismos. El Rin, como los grandes ríos del continente, sufrió una sequía histórica azuzada por un calor extremo del que tampoco se libró Suiza. Catrina tiene una fotografía de su pueblo natal de los años treinta o cuarenta donde un glaciar desciende casi hasta las casas. Ahora queda poco. "Todo el turismo de invierno va a desaparecer, lo que no es tan grave. A lo que le tengo miedo es a que nos va a faltar incluso el agua".

Ese verano marca un antes y un después para el negacionismo, cree Catrina. "Después de ese verano ya no creo que se pueda decir que no existe el cambio climático". Recuerda cómo representantes del Gobierno suizo decían antes: "Si hace un poco más de calor, no importa, porque así hay más pasto para nuestras vacas". Pero cuando llegó ese verano, el ministro de Medio Ambiente suizo expresó sorpresa: "¡Ay, qué sorpresa! No me hubiera imaginado que podía pasar algo así". Ahora hablan de instalar aire acondicionado en centros de salud y escuelas, algo que Catrina reconoce como importante pero insuficiente. "Lo primero que hay que hacer es mitigar las emisiones", subraya.

Varias miembros de KlimaSeniorinnen fallecieron durante esos más de ocho años de litigio. Pero la estructura de la asociación como persona jurídica, no como demanda de individuos, permitió que continuara funcionando. "Nuestra ventaja es que es la asociación como persona jurídica la que demanda al Gobierno y no personas individuales. Si seguimos entrando nuevas, aunque salgan otras porque mueran, la asociación todavía puede funcionar", explica una de las activistas que sacó a la luz la falta de acción climática de su Gobierno. Y esa asociación, que muchos no tomaron en serio, no tiene intención de detenerse.

La protección del clima es un derecho humano
— Rita Catrina
Dijeron que en el momento en que se notaran sus efectos gran parte de nosotras ya no estaríamos con vida
— Rita Catrina, citando el argumento del Gobierno suizo ante el Tribunal Europeo
Lo primero que hay que hacer es mitigar las emisiones
— Rita Catrina, sobre las propuestas de instalar aire acondicionado
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