En la Patagonia argentina, donde el jabalí invasor ha sido durante décadas tanto plaga como recurso desperdiciado, la provincia de Río Negro sancionó una nueva Ley de Carnes que reemplaza una normativa de 35 años. La legislación no solo moderniza el sistema de faena y comercialización para distintas escalas productivas, sino que abre por primera vez un canal formal y regulado para convertir la fauna silvestre en actividad económica legítima. Es el reconocimiento institucional de que la realidad productiva había superado con creces al marco legal que pretendía ordenarla.