En un momento en que la banca digital redefine los vínculos entre las personas y su dinero, Revolut nombra a Santiago Pérez Olano al frente de su operación española con una ambición declarada: convertirse en el banco principal de ocho millones de ciudadanos. Los números —un crecimiento del 91% en actividad con tarjetas y más de 4.600 millones en depósitos— revelan un impulso real, aunque el saldo medio por cliente delata que aún falta el paso más difícil: ganarse la confianza cotidiana. La fintech británica apuesta por hipotecas, banca privada y nóminas domiciliadas como las llaves que abren e
Revolut aspira a ocho millones de clientes en España con nóminas, empresas y banca privada
Necesitan que los españoles vean su banco de verdad
¿Por qué Revolut espera tanto para lanzar hipotecas en España si ya lo está haciendo en otros países?
Porque una hipoteca no es un producto que puedas lanzar a la ligera. Requiere infraestructura legal, regulatoria, equipos especializados. Están siendo deliberados. Primero Lituania, luego Irlanda en pruebas, después Francia. España es el siguiente, pero no quieren acelerar.
Entonces, ¿cuál es el verdadero problema que Revolut tiene ahora mismo?
Que la gente no la ve como su banco principal. Tienen depósitos, sí, pero menos de mil euros por cliente. Eso significa que la mayoría de sus usuarios tienen su dinero en otro lugar. Necesitan productos que creen raíces.
¿Y la banca privada? ¿Eso es un negocio real para ellos o es aspiracional?
Es muy real. Están contratando gente específicamente para ello. Lo ven como un trampolín importante para volumen de depósitos. Los clientes con patrimonios de uno a cinco millones generan mucha comisión por intermediación de inversiones. Es un negocio redondo.
¿Qué tan amenazante es Revolut para los bancos españoles tradicionales?
Depende del segmento. En pagos y transferencias, ya es una amenaza clara. En empresas, están creciendo rápido. Pero en hipotecas y banca privada, todavía están en construcción. El sector tradicional tiene ventaja en esos productos, pero Revolut está llegando.
¿Por qué nombrar un nuevo CEO ahora?
Porque necesitan alguien que entienda el mercado español y que pueda ejecutar esta estrategia de expansión. El cargo llevaba vacante casi un año. Es un mensaje de que España es una apuesta seria, no un mercado secundario.
Le Pouls
- El cargo de director general en España llevaba vacante más de un año, y su cobertura con Pérez Olano señala que Revolut ha decidido acelerar en serio su apuesta por el mercado español.
- El crecimiento explosivo en tarjetas y depósitos convive con una contradicción incómoda: el saldo medio por cliente no llega a mil euros, lo que revela que la mayoría aún no confía en Revolut como banco principal.
- Las hipotecas —el producto que más ata a un cliente a su banco— llegarán a España después que a Francia, y la empresa admite que no tiene prisa, lo que genera incertidumbre sobre el ritmo real de la transformación.
- La división empresarial y la banca privada para patrimonios de uno a cinco millones de euros son los dos frentes donde Revolut concentra contrataciones y recursos para escalar ingresos de forma inmediata.
- La meta de ocho millones de clientes exige un cambio de percepción cultural: que los españoles dejen de ver la app como una herramienta de pagos y la adopten como su entidad financiera de referencia.
En un momento en que la banca digital redefine los vínculos entre las personas y su dinero, Revolut nombra a Santiago Pérez Olano al frente de su operación española con una ambición declarada: convertirse en el banco principal de ocho millones de ciudadanos. Los números —un crecimiento del 91% en actividad con tarjetas y más de 4.600 millones en depósitos— revelan un impulso real, aunque el saldo medio por cliente delata que aún falta el paso más difícil: ganarse la confianza cotidiana. La fintech británica apuesta por hipotecas, banca privada y nóminas domiciliadas como las llaves que abren esa puerta.
Revolut ha oficializado el nombramiento de Santiago Pérez Olano como director general en España, poniendo fin a una vacante que se prolongaba desde el verano anterior. El ejecutivo, procedente de la fintech Remitly, llega con un mandato claro: convertir al neobanco británico en la entidad principal de millones de españoles en un mercado que considera uno de los más dinámicos de Europa en adopción digital.
Las cifras que respaldan la ambición son llamativas. La actividad con tarjetas creció un 91% en doce meses y los depósitos superaron los 4.600 millones de euros al cierre del primer trimestre, con un alza superior al 60% interanual. Sin embargo, el saldo medio por cliente se sitúa por debajo de los mil euros, lo que evidencia que Revolut sigue siendo para la mayoría una herramienta complementaria, no el banco de cabecera.
Para cambiar esa percepción, la estrategia se articula en varios frentes. En el corto plazo, la captación de nóminas y las cuentas remuneradas son prioritarias, porque domiciliar el sueldo suele ser el primer paso para que una entidad se convierta en la principal. La división de empresas —con casi 30.000 compañías clientes y una meta de 50.000— concentra buena parte de las nuevas contrataciones entre los más de 1.800 empleados que ya tiene la firma en el país.
El producto más esperado, la hipoteca, llegará a España después de Francia, y David Tirado, vicepresidente de Negocio Global, reconoció que prefieren tomarse su tiempo antes de lanzarla. Mientras tanto, Revolut trabaja en silencio en un segmento de alto valor: la banca privada para patrimonios de entre uno y cinco millones de euros, convencida de que la banca tradicional no atiende bien esa franja. La meta final es ambiciosa —ocho millones de clientes— y su consecución depende de que los españoles den el salto de usuario a cliente de verdad.
Revolut acaba de nombrar a Santiago Pérez Olano como director general en España, un movimiento que marca el inicio de una ofensiva agresiva para convertirse en el banco principal de millones de españoles. El cargo llevaba vacante desde el verano anterior, cuando Eduardo Pérez Toribio lo abandonó, aunque el nombre de Pérez Olano circulaba desde febrero. Ahora, con la oficialización del fichaje, la fintech británica tiene claro hacia dónde quiere ir: consolidarse como uno de los principales actores financieros del país.
Los números que respaldan esta ambición son contundentes. En los últimos doce meses, la actividad con tarjetas de los clientes españoles de Revolut creció un 91 por ciento. Los depósitos alcanzaban 4.644 millones de euros a cierre del primer trimestre, una cifra que refleja un crecimiento superior al 60 por ciento en un año. Sin embargo, hay un detalle que revela el verdadero desafío: el promedio de dinero por cliente está por debajo de los mil euros. Revolut no es todavía el banco principal de sus usuarios, y eso es lo que necesita cambiar.
Para lograrlo, la estrategia pasa por ofrecer productos que tradicionalmente han sido el pegamento que mantiene a los clientes fieles a una entidad. El banco ya concede préstamos al consumo de hasta 30.000 euros, tiene una estrategia agresiva de captación de depósitos, ha desarrollado servicios de inversión, cuenta con algunos cajeros en ubicaciones estratégicas y opera en banca de empresas. Lo que le falta es el producto estrella: la hipoteca. David Tirado, vicepresidente de Negocio Global y quien reporta directamente al fundador Nik Storonsky, explicó que ya han lanzado crédito para vivienda en Lituania y están en fase de prueba en Irlanda. Francia será el siguiente país, y España vendrá después. "Nos estamos tomando nuestro tiempo y no nos quita el sueño", aseguró, enfatizando que el crédito es estratégico pero que prefieren hacerlo "a su debido tiempo".
Mientras tanto, Revolut está empujando con fuerza en dos frentes inmediatos. Primero, las cuentas remuneradas y la captación de nóminas, conscientes de que el banco donde se domicilia el sueldo suele convertirse en la entidad principal. También están estudiando productos específicos para estudiantes. Segundo, la división de empresas, que Tirado describió como "extremadamente importante". Actualmente tienen algo menos de 30.000 compañías en su cartera de clientes, y la meta a corto plazo es llegar a 50.000. Buena parte del crecimiento de empleados, que ya superan los 1.800, se está dedicando a este segmento.
Pero hay un tercer frente que el mercado espera con especial interés: la banca privada. Revolut está haciendo múltiples contrataciones específicas para lanzar este servicio en España y otros países. El objetivo sería apuntar a clientes con patrimonios de entre uno y cinco millones de euros, una franja que la entidad considera que la banca tradicional no cubre tan bien. Es un segmento redondo: captar los fondos de quienes más dinero tienen en cuenta y que más comisiones generan por la intermediación de inversiones. Un negocio en el que también está apostando el sector tradicional.
Pérez Olano, que llega desde la fintech Remitly, ya ha dejado clara su visión en sus primeras declaraciones. "España es uno de los mercados más dinámicos de Europa en adopción digital y existe una gran oportunidad para seguir ganando relevancia como banco principal de millones de clientes", afirmó. La meta de Revolut es ambiciosa: ocho millones de clientes en España. Para lograrlo, necesita que los españoles dejen de verla como una aplicación útil para enviar dinero o hacer pagos, y la vean como su banco de verdad.
Citations marquantes
España ha funcionado muy bien para Revolut y es una apuesta muy fuerte— David Tirado, vicepresidente de Negocio Global
España es uno de los mercados más dinámicos de Europa en adopción digital y existe una gran oportunidad para seguir ganando relevancia como banco principal— Santiago Pérez Olano, nuevo director general en España