Cada viernes, tres instituciones que llevan décadas tejidas en la vida cotidiana de sus regiones vuelven a convocar la esperanza colectiva de miles de colombianos. El 17 de julio, las loterías de Medellín, Risaralda y Santander repartieron en conjunto más de 28.000 millones de pesos en premios mayores, recordando que el azar sigue siendo, para muchas familias, una puerta entreabierta hacia la transformación económica. En un país donde la tradición y la modernidad coexisten, estos sorteos ahora viajan también por pantallas digitales, alcanzando rincones que la señal de televisión regional nunca