Reservas del BCRA podrían alcanzar máximo histórico con desembolso del FMI de USD 1.000 millones

Las reservas son el oxígeno del programa económico
El Central busca alcanzar un máximo histórico con el desembolso pendiente del FMI.
Mark

¿Por qué importa tanto que las reservas lleguen a un máximo histórico? ¿No es solo un número?

Mimi

No es solo un número. Las reservas son el oxígeno del programa. Sin ellas, el Central no puede intervenir en el mercado de cambios, no puede pagar deuda, no puede sostener la confianza en la moneda. Es la diferencia entre tener margen y estar contra la pared.

Mark

Pero el Central ya ha estado comprando dólares todos los días durante meses. ¿Qué cambia con mil millones más del FMI?

Mimi

La diferencia es que esos mil millones son dinero fresco que viene de afuera, no dinero que el Central está sacando de sus propias operaciones. Es financiamiento externo. Dice que el programa funciona, que los acreedores internacionales siguen apostando a Argentina.

Mark

¿Y si el FMI no aprueba esta semana? ¿Qué pasa?

Mimi

El Central sigue comprando dólares, sigue acumulando. Pero pierde el impulso, pierde la señal de que todo está en orden. El mercado empieza a dudar. Y la inflación, que es lo que el Central está tratando de controlar, puede volver a acelerarse.

Mark

Mencionaste que en mayo bajaron las compras de dólares. ¿Eso fue intencional?

Mimi

Probablemente. Si compras demasiados dólares muy rápido, presionas el tipo de cambio hacia arriba, y eso hace que todo sea más caro en pesos. Así que el Central probablemente frenó un poco para no sabotear su propia estrategia de desinflación. Pero no podía frenar demasiado, porque la acumulación de reservas es el objetivo.

Mark

¿Cuál es el pico más alto que han alcanzado las reservas?

Mimi

El 25 de febrero pasado llegaron a 46.905 millones de dólares. Hoy están en 46.190. Así que están muy cerca. Si el FMI desembolsa los mil millones, rompen ese récord sin problema.

Mark

¿Qué significa que el Central haya duplicado las reservas en dos años y medio?

Mimi

Significa que el programa está funcionando, al menos en eso. Cuando Milei asumió, el Central tenía 23 mil millones. Hoy tiene casi 47 mil. Es una recuperación de casi el cien por ciento. Eso no es un accidente. Es el resultado de una estrategia deliberada de acumular dólares, de negociar financiamiento externo, de mantener un superávit en el mercado de cambios.

  • El directorio del FMI tratará esta semana la segunda revisión del acuerdo con Argentina, y de su voto depende que se liberen mil millones de dólares que podrían llevar las reservas a un máximo histórico.
  • El BCRA lleva 89 ruedas consecutivas comprando dólares en el mercado de cambios, una racha ininterrumpida que acumuló 8.234 millones de dólares solo desde enero de 2026.
  • Una desaceleración en las compras durante la primera semana de mayo generó alarma entre analistas, pero la segunda semana disipó las dudas con 596 millones adquiridos en pocos días.
  • El Central ya cumplió el 82% de su meta anual de acumulación de reservas, y el desembolso del FMI sería el empujón final para superar el pico previo de 46.905 millones registrado en febrero.
  • La incertidumbre sobre la fecha exacta de aprobación y acreditación mantiene al mercado en suspenso, consciente de que cada millón que ingresa es también un voto de confianza en el programa.

Argentina se encuentra en el umbral de un hito financiero: el Banco Central podría alcanzar el nivel más alto de reservas internacionales bajo la administración Milei si el FMI aprueba esta semana el desembolso de mil millones de dólares. En dos años y medio, las reservas casi se han duplicado, pasando de 23.073 a 46.190 millones de dólares, como reflejo de una estrategia de acumulación sostenida y de una relación reconstruida con los organismos multilaterales. Lo que está en juego no es solo un récord contable, sino la credibilidad de un programa económico que mide su pulso en dólares.

El Banco Central de la República Argentina está a días de escribir un nuevo capítulo en su historia reciente. Si el directorio del Fondo Monetario Internacional aprueba esta semana la segunda revisión del acuerdo de financiamiento, se liberarán mil millones de dólares que podrían elevar las reservas brutas a su nivel más alto bajo la gestión de Javier Milei. La vocera del FMI ya confirmó que el personal técnico y las autoridades argentinas llegaron a un acuerdo a mediados de abril, y que la junta directiva se reuniría para votarlo.

Desde que Milei asumió en diciembre de 2023, las reservas pasaron de 23.073 millones a 46.190 millones de dólares, casi duplicándose en dos años y medio. El motor de ese crecimiento es una estrategia de compra diaria de divisas que acumula 89 ruedas consecutivas con saldo positivo. Solo en 2026, desde el inicio de la llamada Fase 4 del programa económico, el Central incorporó 8.234 millones de dólares, con abril como el mes más productivo: 2.769 millones adquiridos.

Una pausa en el ritmo de compras durante la primera semana de mayo encendió especulaciones sobre si el Central frenaba deliberadamente para no presionar el tipo de cambio y ayudar a desacelerar la inflación. La segunda semana despejó las dudas: el Central volvió a acelerar y compró 596 millones en pocos días. El equipo económico sigue cada movimiento de cerca, sabiendo que las reservas son el colchón que sostiene la credibilidad del programa.

La trayectoria no ha sido lineal. Un punto de inflexión clave ocurrió el 13 de junio de 2025, cuando un REPO de dos mil millones acordado con siete bancos internacionales elevó el stock de golpe, mientras el Central pagaba simultáneamente deuda a organismos como el CAF, el BID y el BIRF. Fue un movimiento orquestado: traer dinero y honrar compromisos al mismo tiempo.

Ahora, con el 82% de la meta anual de acumulación ya cumplida, el desembolso del FMI sería el empujón final para superar el récord previo de 46.905 millones registrado en febrero. Nadie ha precisado la fecha exacta en que el directorio votará ni cuándo el dinero llegará a las cuentas del Central, y esa incertidumbre mantiene al mercado en vilo. Porque las reservas no son solo un número: son el ancla de la política monetaria, el respaldo de la confianza en la moneda y el margen para negociar con el mundo.

El Banco Central de la República Argentina está a días de alcanzar el nivel más alto de reservas internacionales que ha visto bajo la administración Milei. Todo depende de que el directorio del Fondo Monetario Internacional apruebe esta semana la segunda revisión del acuerdo de financiamiento y libere los mil millones de dólares que permanecen en suspenso. La vocera del FMI confirmó hace poco que el personal técnico y las autoridades argentinas llegaron a un acuerdo a mediados de abril, y que la junta directiva se reuniría para votarlo. Una vez que eso ocurra, el dinero fluiría hacia las arcas del Central.

La acumulación de reservas se ha convertido en el termómetro de la gestión económica desde que Javier Milei asumió el 10 de diciembre de 2023. En ese momento, el BCRA tenía 23.073 millones de dólares. Hoy, después de dos años y medio, ese número ha casi se ha duplicado: 46.190 millones de dólares al cierre de la última jornada laboral. El salto es dramático. En febrero pasado tocó su pico más alto hasta ahora, 46.905 millones, pero el desembolso del FMI podría superarlo.

Lo que sostiene este crecimiento es una máquina de compra de dólares que funciona sin parar. El Central acumula 89 ruedas consecutivas con saldo positivo en el mercado de cambios. Solo en lo que va de 2026, desde que comenzó la Fase 4 del programa económico en enero, ha incorporado 8.234 millones de dólares. Abril fue el mes más fuerte, con 2.769 millones adquiridos. La estrategia es casi mecánica: cada día, el Central compra dólares que ingresan por exportaciones y otras operaciones. La única excepción fue el 2 de enero, cuando no hubo compras.

En la primera semana de mayo, el ritmo bajó a menos de cien millones diarios, lo que encendió las alarmas entre analistas que especulaban si el Central estaba frenando deliberadamente para no presionar el tipo de cambio y así ayudar a desacelerar la inflación. La hipótesis se disipó en la segunda semana, cuando el Central volvió a acelerar y compró 596 millones de dólares. El equipo económico sigue de cerca cada movimiento, consciente de que las reservas son el colchón que sostiene la credibilidad del programa.

La trayectoria de las reservas refleja una combinación de factores: ingresos por financiamiento externo, operaciones en el mercado de cambios, y la gestión cuidadosa de los compromisos internacionales. El 13 de junio de 2025 fue un punto de inflexión. Ese día, el stock saltó a 40.465 millones de dólares gracias a un REPO de dos mil millones de dólares que el Central acordó con siete bancos internacionales. Ese mismo día, el Central pagó deuda a organismos multilaterales como el CAF, el BID y el BIRF. Fue un movimiento orquestado: traer dinero y usarlo para honrar compromisos.

Ahora, el Central y el equipo económico esperan que el desembolso del FMI se acredite durante mayo. Las fuentes del Ministerio de Economía así lo han indicado en conversaciones anteriores, aunque nadie ha precisado la fecha exacta en que el directorio votará ni cuándo el dinero llegará efectivamente a las cuentas del Central. Esa incertidumbre mantiene la atención del mercado en vilo. El Central ya ha cumplido el 82% de su meta de compra de reservas para este año, así que el desembolso sería el empujón final para romper el récord.

Lo que está en juego es más que un número en una hoja de balance. Las reservas son el ancla de la política monetaria y cambiaria. Son lo que permite al Central intervenir en el mercado de cambios si es necesario, lo que respalda la confianza en la moneda, lo que da margen para negociar con acreedores internacionales. Cada millón de dólares que entra es un voto de confianza en que el programa funciona. Y si esta semana el FMI aprueba el desembolso, ese voto será de mil millones de dólares.

El personal técnico del FMI y las autoridades del país alcanzaron un acuerdo a mediados de abril y una reunión de Directorio se llevará a cabo la próxima semana sobre este tema. Después de la aprobación, un desembolso de USD 1.000 millones se va a producir.
— Julie Kozack, vocera del Fondo Monetario Internacional
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