A menos de un mes de las elecciones generales de Florida, una encuesta revela que los candidatos republicanos Byron Donalds y Ashley Moody mantienen ventajas de dos dígitos sobre sus rivales demócratas, en un estado donde la economía pesa más que cualquier otra preocupación en la mente del votante. Florida, ese espejo siempre imperfecto de la nación, muestra una ciudadanía dividida casi a la mitad sobre el presidente Trump, pero inclinada hacia el partido gobernante cuando se trata de elegir a quienes conducirán el estado en los próximos años. La encuesta, realizada por Mason-Dixon entre final
Republicanos lideran en Florida según encuesta NBC6/Telemundo a un mes de elecciones
Solo el 26% dice estar mejor financieramente que hace dos años
¿Por qué importa que Donalds y Moody lideren por márgenes de nueve y diez puntos cuando faltan cuatro semanas?
Porque en Florida, cuatro semanas es una eternidad electoral. Pero más importante: estos números muestran que los republicanos tienen una base sólida. Donalds gana entre hombres y votantes blancos por márgenes amplios. Moody hace lo mismo. Eso es difícil de revertir.
Aunque hay que notar que el 10% de los votantes para gobernador aún está indeciso. Eso es suficiente para cambiar el resultado si se mueve en una dirección.
¿Qué explica por qué Trump está dividido 48-48 pero sus candidatos ganan?
Eso es lo fascinante. Algunos votantes aprueban a los candidatos locales pero no al presidente, o viceversa. Los republicanos locales en Florida han construido sus propias marcas.
O simplemente: los votantes pueden separar las elecciones. No es que Trump sea impopular entre republicanos—83% lo aprueba entre ellos. Es que los independientes lo desaprueban 55-36, y eso afecta su número general, no necesariamente a Donalds y Moody.
La economía parece ser lo que más preocupa a la gente.
Absolutamente. El 30% dice que la inflación y el costo de vida es lo más importante en su voto. Eso es casi el doble de cualquier otro factor. Y cuando miras los números de bienestar financiero, solo el 26% dice estar mejor o mucho mejor que hace dos años.
Pero aquí viene lo importante: ¿cuál es la causa de esa preocupación económica? ¿La inflación nacional? ¿Las políticas de DeSantis? ¿Las decisiones personales? La encuesta no lo dice. Solo dice que la gente está preocupada.
¿Qué pasa con los votantes hispanos? Parecen estar divididos.
Sí. Donalds gana entre hispanos 48-43, y Moody 47-40. Eso es significativo porque históricamente los demócratas ganaban ese grupo. Pero no es un dominio republicano abrumador como entre votantes blancos.
Y aquí hay que ser cuidadoso: ¿qué significa "votante hispano" en esta encuesta? ¿Cubanoamericanos? ¿Puertorriqueños? ¿Mexicanoamericanos? Cada grupo vota diferente. La encuesta dice que hay resultados completos entre votantes hispanos, pero no los vemos aquí.
La Enmienda 3 tiene 55% de apoyo. ¿Es eso un indicador de algo más grande?
Sugiere que los votantes están preocupados por los impuestos a la propiedad. El 49% de quienes la apoyan dice que es porque los impuestos son demasiado altos. Eso conecta con la preocupación económica general.
Pero el 55% no es abrumador. Es apenas una mayoría. Y el 26% en contra, con el 19% indeciso, significa que casi la mitad del electorado no está convencido o está en contra. Eso no es un mandato claro.
O Pulso
- Con apenas treinta días para el 3 de noviembre, Donalds aventaja a Jolly por nueve puntos y Moody supera a Nixon por diez, dejando a los demócratas en una posición cuesta arriba.
- La economía es la herida abierta: casi cuatro de cada diez floridanos dicen estar peor que hace dos años, y el precio de los alimentos encabeza la lista de angustias cotidianas.
- Trump divide al electorado con una precisión casi quirúrgica: 48% a favor, 48% en contra, con independientes inclinándose hacia la desaprobación por 55% a 36%.
- En inmigración, los votantes rechazan los extremos: prefieren enforcement enfocado en delincuentes violentos y quieren preservar la ciudadanía por nacimiento tal como existe hoy.
- La Enmienda 3 sobre exención de impuestos a la vivienda avanza con 55% de apoyo, mientras que la inteligencia artificial genera desconfianza: el 52% la ve como una amenaza más que como una oportunidad.
A menos de un mes de las elecciones generales de Florida, una encuesta revela que los candidatos republicanos Byron Donalds y Ashley Moody mantienen ventajas de dos dígitos sobre sus rivales demócratas, en un estado donde la economía pesa más que cualquier otra preocupación en la mente del votante. Florida, ese espejo siempre imperfecto de la nación, muestra una ciudadanía dividida casi a la mitad sobre el presidente Trump, pero inclinada hacia el partido gobernante cuando se trata de elegir a quienes conducirán el estado en los próximos años. La encuesta, realizada por Mason-Dixon entre finales de septiembre y principios de octubre, sugiere que la inflación y el costo de vida —no la ideología— son el verdadero campo de batalla de este ciclo electoral.
A menos de treinta días de las elecciones generales, Florida muestra un mapa político que favorece a los republicanos en sus dos contiendas más importantes. La encuesta Mason-Dixon, realizada entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre con 625 votantes registrados, encontró que Byron Donalds lidera al demócrata David Jolly por nueve puntos en la carrera por la gobernación, mientras que Ashley Moody supera a Angie Nixon por diez puntos en la contienda por el Senado federal. Ambos puestos quedarán vacantes cuando Ron DeSantis concluya su segundo mandato.
Las brechas entre grupos demográficos son pronunciadas. Donalds domina entre hombres y votantes blancos, pero Jolly lidera entre mujeres y obtiene un apoyo abrumador entre votantes negros. Entre los hispanos, Donalds mantiene una ventaja más estrecha. El patrón se repite en la carrera senatorial, donde Moody consolida el voto masculino y blanco, mientras Nixon lidera entre mujeres y votantes negros.
La economía es el tema que más moviliza al electorado. Solo el 26% de los floridanos dice estar en mejor situación financiera que hace dos años, frente al 39% que reporta estar peor. Los precios de alimentos, la brecha entre ingresos y costos, y el precio de la gasolina encabezan las preocupaciones. En consecuencia, el 30% de los votantes identifica la inflación y el costo de vida como el factor más determinante en su voto.
Sobre Trump, el estado está partido en dos: 48% aprueba su gestión y 48% la desaprueba. Los independientes se inclinan hacia la desaprobación, y las mujeres lo rechazan por once puntos. En inmigración, los votantes prefieren un enforcement selectivo —enfocado en quienes han cometido delitos violentos— y una mayoría del 57% quiere mantener la ciudadanía por nacimiento sin cambios constitucionales.
En las propuestas en la boleta, la Enmienda 3 —que elevaría la exención de impuestos a la vivienda habitual hasta 250.000 dólares para 2028— cuenta con el respaldo del 55% de los votantes. En contraste, la inteligencia artificial genera escepticismo: el 52% la considera una influencia negativa para la sociedad, y casi seis de cada diez se oponen a que se construya un centro de datos en su propia comunidad.
A menos de treinta días para que Florida vote, los republicanos mantienen una ventaja clara en las dos contiendas más importantes del estado. Una encuesta realizada por Mason-Dixon entre el 28 de septiembre y el 1 de octubre consultó a 625 votantes registrados y encontró que Byron Donalds, el candidato republicano para gobernador, supera al demócrata David Jolly por nueve puntos: 48% contra 41%. En la carrera por el Senado estadounidense, Ashley Moody, la republicana, lidera a Angie Nixon, su contrincante demócrata, por diez puntos: 50% contra 40%. Ambos candidatos buscan ocupar puestos que quedarán vacantes cuando Ron DeSantis termine su segundo mandato como gobernador.
La geografía política del estado se refleja en cómo votarían distintos grupos. Entre los hombres, Donalds domina con 55% frente a 33% de Jolly, pero las mujeres prefieren a Jolly por 49% a 41%. Los votantes blancos respaldan ampliamente a Donalds con 59% contra 30%, mientras que los votantes negros apoyan a Jolly con 76% contra 10%. Entre los hispanos, Donalds mantiene una ventaja más estrecha: 48% frente a 43%. En la contienda por el Senado, Moody obtiene 57% del voto masculino contra 31% para Nixon, pero entre las mujeres la diferencia se reduce a 48% para Nixon frente a 43% para Moody. Los votantes blancos favorecen a Moody con 61% contra 29%, los votantes negros apoyan a Nixon con 81% contra 10%, y los hispanos respaldan a Moody por 47% a 40%.
La economía domina las preocupaciones de los floridanos. Cuando se les preguntó cómo está su situación financiera comparada con hace dos años, solo el 14% dijo estar algo mejor y el 12% mucho mejor. En contraste, el 21% reportó estar mucho peor y el 18% algo peor. El 34% indicó que su situación es más o menos igual. Al preguntarles qué ha impactado más su capacidad para pagar gastos cotidianos, el 26% mencionó los precios de comestibles y alimentos, el 17% señaló que sus ingresos no acompañan el aumento de costos, el 15% culpó a los precios de gasolina, el 11% a los costos de atención médica y el 10% a los costos de vivienda. Cuando se les pidió que identificaran el factor más importante en su decisión de voto para 2026, el 30% mencionó la inflación y el costo de vida, el 17% la dirección del estado o del país, y el 16% la aplicación de las leyes de inmigración.
Sobre el presidente Trump, los votantes de Florida están divididos casi perfectamente: 48% aprueba su desempeño, 48% desaprueba y 4% no está seguro. Esta división refleja las líneas partidistas: los republicanos lo aprueban 83% a 14%, los demócratas lo desaprueban 88% a 12%, y entre los independientes predomina la desaprobación con 55% contra 36%. Los hombres lo aprueban 55% a 41%, mientras que las mujeres lo desaprueban 54% a 43%. Los votantes blancos lo respaldan 60% a 37%, pero los votantes negros lo desaprueban de forma abrumadora con 86% contra 11%, y los votantes hispanos también lo desaprueban, aunque por un margen más estrecho: 49% contra 45%.
En cuanto a inmigración, los votantes muestran preferencias matizadas. El 38% cree que la aplicación de leyes migratorias debería enfocarse principalmente en personas que han cometido delitos violentos, mientras que el 28% cree que debería aplicarse a todas las personas sin estatus legal. Una mayoría de 53% a 45% apoya que la policía local y estatal coopere con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas. Sin embargo, el 51% desaprueba el enfoque de la administración Trump sobre la aplicación de estas leyes, frente al 46% que lo aprueba. Sobre la ciudadanía por nacimiento, el 57% cree que debería mantenerse como está actualmente, el 20% cree que el Congreso debería aprobar una ley para limitarla, y el 17% cree que la Constitución debería modificarse para eliminarla.
La Enmienda 3, una propuesta constitucional que aumentaría la exención por vivienda habitual para impuestos sobre la propiedad a 150.000 dólares en 2027 y a 250.000 dólares en 2028, cuenta con apoyo del 55% de los votantes, con 26% en contra y 19% indecisos. Entre quienes la apoyan, el 49% dice que su razón principal es que los impuestos a la propiedad son demasiado altos. Entre quienes se oponen, el 55% expresa preocupación por los recortes a servicios locales.
Sobre inteligencia artificial y centros de datos, los votantes muestran escepticismo. El 52% cree que la inteligencia artificial tendrá un efecto más negativo en la sociedad estadounidense, frente al 36% que cree que tendrá un efecto más positivo. El 45% se opone a que haya centros de datos en Florida, el 38% los apoya y el 17% está indeciso. Cuando se preguntó específicamente sobre construir un centro de datos en su propia comunidad, la oposición aumentó: el 59% se opone, el 30% apoya y el 11% está indeciso.
La encuesta consultó a 625 votantes registrados seleccionados aleatoriamente que indicaron que probablemente votarían en las elecciones generales del 3 de noviembre. De estos, 277 estaban registrados como republicanos, 214 como demócratas y 134 como independientes. El margen de error no supera ±4 puntos porcentuales, lo que significa que hay una probabilidad del 95% de que los resultados reales se ubiquen dentro de ese rango.
Citações Notáveis
El 49% de quienes apoyan la Enmienda 3 dice que su razón principal es que los impuestos a la propiedad son demasiado altos— Encuesta Mason-Dixon
El 55% de quienes se oponen a la Enmienda 3 expresa preocupación por los recortes a servicios locales— Encuesta Mason-Dixon