En algún punto de una jornada laboral ordinaria en Texas, Wilber Garcés —venezolano, repartidor de comida, migrante— se convirtió en el centro de un incidente que pone en tensión las fronteras entre la ley, la fuerza y la dignidad humana. Un agente del ICE le disparó por la espalda, y en lugar de recibir atención médica, fue esposado y llevado ante un tribunal con las heridas abiertas y la bala aún dentro de su cuerpo. Su caso, ahora bajo investigación federal, nos recuerda que detrás de cada operativo migratorio hay una vida concreta que puede quedar atrapada entre procedimientos y silencio.
Repartidor venezolano sigue con bala dentro tras disparo de agente ICE en Texas
Wilber Garcés, repartidor venezolano, recibió disparos en la espalda por un agente del ICE, resultando herido con proyectiles alojados en su cuerpo y siendo detenido mientras estaba lesionado.