En septiembre de 2026, doce naciones —encabezadas por Reino Unido, Francia y Canadá— decidieron imponer sanciones comerciales contra los asentamientos israelíes en Cisjordania, acusando a Israel de llevar a cabo una limpieza étnica en el territorio ocupado. La acción, coordinada al margen de la Unión Europea, representa un momento en que ciertos gobiernos eligen actuar donde las instituciones multilaterales guardan silencio. Israel respondió con represalias directas contra Londres, convirtiendo lo que comenzó como una disputa comercial en una confrontación más honda sobre la legitimidad de la
Reino Unido y aliados imponen sanciones a colonos israelíes en Cisjordania
Las sanciones afectan directamente a colonos israelíes y poblaciones palestinas bajo ocupación en Cisjordania.