Reino Unido y Alemania advierten sobre amenaza rusa a satélites espaciales

Una amenaza que ya no podemos ignorar
El ministro de Defensa alemán sobre las acciones rusas en el espacio durante una conferencia en Berlín.
Mark

¿Por qué ahora? Rusia ha tenido satélites durante décadas. ¿Qué ha cambiado?

Mimi

La guerra en Ucrania cambió todo. Rusia ha estado perfeccionando capacidades de guerra electrónica durante tres años de conflicto. Y ahora, con China cooperando más abiertamente, el problema se siente menos como espionaje aislado y más como una estrategia coordinada.

Mark

Cuando dicen que un satélite está "espiando" otro, ¿cómo lo saben realmente?

Mimi

Mucho es deducción. Ven dónde está el satélite, qué hay cerca, cuánto tiempo permanece allí. Si un satélite ruso se queda semanas junto a un satélite de comunicaciones europeo, la conclusión es bastante obvia. Pero las intenciones exactas siguen siendo un misterio.

Mark

¿Qué es más peligroso: que Rusia ataque o que simplemente esté observando?

Mimi

Esa es la pregunta que mantiene despiertos a los estrategas militares. Un satélite observando podría ser una célula durmiente esperando el momento adecuado. No puedes distinguir entre inteligencia y preparación para un ataque hasta que sucede.

Mark

China parece ser la amenaza mayor, pero recibe menos atención. ¿Por qué?

Mimi

Porque Rusia está en la puerta de Europa. China está lejos, pero es más sofisticada, tiene más dinero y sus movimientos son menos predecibles. Europa se enfoca en la amenaza inmediata. Pero a largo plazo, China es el verdadero desafío.

Mark

¿Pueden realmente proteger sus satélites?

Mimi

Están intentándolo. Francia quiere satélites guardaespaldas. Alemania invierte 35.000 millones de euros. Pero es una carrera sin fin. Cada defensa genera una nueva amenaza. Europa simplemente necesita ponerse al día antes de quedarse demasiado atrás.

  • Alemania invertirá 35.000 millones de euros en proyectos espaciales durante cinco años
  • Satélites rusos rastreados interferiendo semanalmente con activos británicos
  • China ha probado satélites con brazos robóticos capaces de cambiar órbitas de otros satélites
  • Rusia vetó resolución de la ONU contra armas nucleares espaciales en 2024

Rusia ha rastreado regularmente satélites IntelSat utilizados por fuerzas occidentales, con interferencias semanales detectadas por el Reino Unido. China representa una amenaza espacial potencialmente mayor con sofisticadas maniobras orbitales y satélites equipados con brazos robóticos.

Alemania y Reino Unido denuncian el seguimiento, interferencia y bloqueo de satélites rusos y chinos, con capacidades para espiar y potencialmente destruir activos espaciales occidentales.

Hace apenas unas semanas, funcionarios alemanes detectaron algo inquietante en órbita: dos satélites rusos de reconocimiento acechando dos satélites IntelSat que las Fuerzas Armadas alemanas y sus aliados utilizan para comunicaciones. No fue un incidente aislado. El Reino Unido reporta interferencias semanales contra sus propios activos espaciales. Francia e Italia vieron cómo satélites rusos se acercaban a sus sistemas poco después del lanzamiento. Lo que antes parecía una amenaza distante se ha convertido en una realidad cotidiana que ha obligado a dos potencias europeas a sonar la alarma de manera simultánea.

Alemania y el Reino Unido advierten que Rusia y China han expandido rápidamente sus capacidades de guerra espacial. Los satélites rusos pueden interferir, cegar, manipular o destruir cinéticamente los satélites de otros países. El general Paul Tedman, jefe del Comando Espacial británico, explicó a la BBC que los satélites rusos llevan a bordo cargas útiles capaces de detectar activos británicos e intentan recopilar información de ellos. Las interferencias se realizan desde infraestructura terrestre, una capacidad que Rusia ha estado perfeccionando durante años en el contexto de su guerra en Ucrania. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, fue directo en una conferencia de líderes de la industria espacial en Berlín: "Las acciones de Rusia, especialmente en el espacio, representan una amenaza fundamental para todos nosotros. Una amenaza que ya no podemos ignorar".

Las consecuencias de un ataque exitoso contra satélites no son abstractas. Interrumpir sistemas de comunicaciones afecta imágenes satelitales, telecomunicaciones e internet de banda ancha por satélite. Atacar sistemas de navegación y posicionamiento impacta tanto operaciones militares como aviación civil. El contexto amplifica la preocupación: funcionarios ucranianos dicen que Moscú ha incrementado su cooperación con China, y que Beijing realiza reconocimientos satelitales del territorio ucraniano en nombre ruso. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha advertido sobre planes rusos para desarrollar armas nucleares en el espacio destinadas a inutilizar y destruir satélites. Cuando se votó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU instando a no desarrollar armas nucleares espaciales, Rusia la vetó. China se abstuvo.

Determinar exactamente qué está haciendo cada satélite es más arte que ciencia. Los expertos hacen suposiciones basadas en ubicación orbital, objetos cercanos y patrones históricos. Si un satélite ruso permanece durante largo tiempo cerca de un satélite de comunicaciones europeo, las autoridades pueden deducir que está allí para espiar. Clayton Swope, subdirector del Proyecto de Seguridad Aeroespacial del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, explicó que en órbitas más bajas, satélites rusos ya han probado "objetos que parecen armas y han disparado proyectiles". Los rusos tienen un historial de usar satélites para vigilar otros satélites de manera que podrían funcionar como "células durmientes, esperando para atacar en cualquier momento". La dificultad radica en distinguir entre una amenaza como arma y una amenaza como recopilación de inteligencia. "A veces, realmente se trata de adivinar mucho sobre las capacidades de un satélite, así como sobre las intenciones del operador", dijo Swope.

China, según los expertos consultados, representa una amenaza tan grande como Rusia, si no mayor. Mientras que las amenazas rusas son más apremiantes para Europa por proximidad, China es "la potencia espacial mucho mayor", según Juliana Suess, investigadora de políticas de seguridad del Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad. Los analistas han observado sofisticadas maniobras chinas en el espacio que se acercan a otros satélites "a velocidades increíblemente altas y con una precisión que ha causado gran preocupación en Occidente". China ha probado un satélite con un brazo robótico capaz de cambiar la órbita de otros satélites. Además, China tiene "mucho más dinero para operar en el espacio", mientras que los recursos rusos están demasiado limitados para un gran crecimiento espacial. Las actividades de Beijing son muy activas pero sus objetivos permanecen opacos. "No siempre sabemos lo que están haciendo, y hacen muchas cosas diferentes que dejan a mucha gente perpleja", agregó Swope.

En respuesta, Alemania ha anunciado que destinará hasta 35.000 millones de euros a proyectos espaciales durante los próximos cinco años, con 1.900 millones de euros específicamente en medidas de adquisición relacionadas con el espacio para 2025. El Reino Unido también anunció su compromiso de aumentar el gasto en defensa, y una revisión estratégica destacó que "debe prestarse mayor atención a los dominios espacial, cibernético y electromagnético". En octubre, el Reino Unido anunció que está probando sensores para detectar amenazas láser en el espacio. Francia ha insistido en la necesidad de "satélites guardaespaldas" cuya función sea proteger a otros satélites, aunque el diseño de estos sigue siendo una incógnita. Un análisis del grupo de expertos Chatham House argumentó que se necesita una inversión aún mayor a corto plazo, y que la revisión estratégica británica no reconoció la verdadera urgencia de las amenazas espaciales.

Estados Unidos aún conserva una ventaja histórica tras invertir mucho más en los últimos años, y sus aliados europeos podrían beneficiarse mediante cooperación en el marco de la OTAN. En 2019, la alianza declaró que el espacio es un "dominio operacional" y años después anunció que el Artículo 5 se aplicaría en el espacio, lo que significa que un ataque contra un miembro es un ataque contra todos. Sin embargo, analistas de RAND argumentan que la OTAN necesita acelerar su programa espacial o corre el riesgo de quedarse corta en un momento crítico. Hay evidencia de que Rusia no ha integrado sus sistemas satelitales en su infraestructura militar tan bien como otras potencias espaciales. Un avión de combate ruso derribado en Ucrania tenía un sistema de navegación ruso integrado pero también un GPS comercial pegado al panel de control. Los analistas también han visto que Rusia está adquiriendo imágenes satelitales comerciales del mercado privado, lo que sugiere que sus propias capacidades no son suficientes. "Según testimonios anecdóticos en Ucrania, hemos visto que Rusia no tiene el nivel de confianza que cabría esperar en sus propios sistemas", dijo Suess.

Las acciones de Rusia, especialmente en el espacio, representan una amenaza fundamental para todos nosotros
— Boris Pistorius, ministro de Defensa alemán
Tienen a bordo cargas útiles capaces de detectar nuestros satélites e intentan recopilar información de ellos
— General Paul Tedman, jefe del Comando Espacial del Reino Unido
Contact Us FAQ