En el último trimestre de 2025, Alicante se consolidó como el epicentro europeo de la migración residencial: casi la mitad de sus viviendas fueron adquiridas por extranjeros, triplicando la media nacional. El fenómeno no es nuevo, pero su escala actual revela una tensión antigua entre el territorio como destino y el territorio como hogar. Cuando el sol y el mar se convierten en mercancía global, quienes siempre vivieron bajo ese mismo sol son los primeros en sentir el peso de esa transformación.
Registradores confirman: casi la mitad de viviendas vendidas en Alicante las compran extranjeros
Prácticamente una de cada dos viviendas ya no está en manos españolas
¿Cómo es posible que casi la mitad de las casas vendidas en Alicante vayan a manos de extranjeros? ¿Eso es normal en otras provincias?
No, para nada. Alicante está en una categoría completamente diferente. Baleares y Málaga, que son destinos turísticos de primer nivel, apenas llegan al 31%. La media nacional es del 13,52%. Alicante triplica eso.
Pero espera, ¿esos datos son del cuarto trimestre de 2025 solamente? ¿Sabemos si es una tendencia estable o si fue un trimestre particularmente activo?
Es un buen punto. Los registradores reportan datos trimestrales, así que tenemos ese período específico documentado. Lo que sí sabemos es que la demanda sigue creciendo en términos absolutos, incluso si el porcentaje general bajó un poco.
¿Quiénes son estos compradores? ¿Gente buscando invertir o vivir realmente?
Principalmente europeos. Británicos, holandeses, alemanes. Más del 57% son de la UE. Muchos buscan segunda vivienda, teletrabajo o jubilación. No es especulación masiva; es gente que quiere vivir aquí.
¿Y eso de que pagan 4.381 euros por metro cuadrado? ¿Eso es lo que pagan los compradores de América del Norte, o es un promedio de todos los extranjeros?
Es específicamente lo que pagan los compradores de América del Norte. Es una cifra que está muy por encima de otras regiones del mundo, según los datos.
¿Cuál es el impacto real para la gente que vive en Alicante y quiere comprar casa?
Eso es lo incómodo. Los precios suben, la competencia es mayor, especialmente en el litoral. Para los residentes locales, acceder a la vivienda se vuelve cada vez más difícil.
¿Pero sabemos cuánto han subido los precios específicamente en Alicante? ¿Tenemos números de antes y después?
El artículo no proporciona esos números históricos. Lo que sí está claro es que la presión de demanda internacional contribuye a tensionar el mercado, pero no tenemos la comparación de precios año a año.
¿Esto es algo que está preocupando a las autoridades?
El artículo lo describe como un debate incómodo, pero no menciona respuestas políticas específicas. Es más bien una observación de lo que está sucediendo.
O Pulso
- Alicante registró en el cuarto trimestre de 2025 que el 42,91% de sus viviendas fueron compradas por extranjeros, una cifra sin precedentes que triplica la media nacional del 13,52%.
- Británicos, holandeses y alemanes lideran las compras, atraídos por el clima, las playas y un coste de vida que aún resulta competitivo frente al resto de Europa.
- La presión de compradores internacionales —algunos pagando más de 4.300 euros por metro cuadrado— está disparando los precios y expulsando a los residentes locales del mercado.
- En las zonas costeras más demandadas, los alicantinos enfrentan una competencia desigual: sus salarios locales no pueden rivalizar con el poder adquisitivo de jubilados y teletrabajadores europeos.
- Ni Baleares ni Málaga, con larga tradición turística, alcanzan el nivel de Alicante, lo que sitúa a la provincia en un punto de inflexión difícil de revertir sin políticas activas de vivienda.
En el último trimestre de 2025, Alicante se consolidó como el epicentro europeo de la migración residencial: casi la mitad de sus viviendas fueron adquiridas por extranjeros, triplicando la media nacional. El fenómeno no es nuevo, pero su escala actual revela una tensión antigua entre el territorio como destino y el territorio como hogar. Cuando el sol y el mar se convierten en mercancía global, quienes siempre vivieron bajo ese mismo sol son los primeros en sentir el peso de esa transformación.
En el cuarto trimestre de 2025, los registradores españoles certificaron lo que muchos ya intuían: el 42,91% de todas las viviendas vendidas en la provincia de Alicante fueron adquiridas por compradores extranjeros. Prácticamente una de cada dos. No son estimaciones, sino operaciones cerradas y consumadas.
Ninguna otra provincia española se acerca a esa cifra. Baleares, referente histórico del turismo residencial, alcanza el 31,47%; Málaga, el 31,11%. La media nacional es del 13,52%. Alicante la triplica. El sol, las playas, las conexiones aéreas directas y un coste de vida todavía competitivo han convertido a la provincia en el destino preferido de europeos que buscan segunda residencia, teletrabajo desde el Mediterráneo o una jubilación diferente. Los británicos encabezan las compras con el 7,93% de todas las transacciones, seguidos de holandeses y alemanes. Más del 57% de los compradores extranjeros provienen de la Unión Europea.
Pero este auge tiene un reverso concreto. Los compradores norteamericanos pagan de media más de 4.300 euros por metro cuadrado, una presión que redefine los precios en todo el mercado local. Para los residentes alicantinos, especialmente en el litoral, acceder a una vivienda se ha convertido en una carrera desigual: sus posibilidades económicas no pueden competir con el poder adquisitivo de quienes llegan desde fuera. Alicante ha alcanzado un punto en el que el atractivo internacional y la exclusión residencial local caminan de la mano, casi en proporción perfecta.
En el cuarto trimestre de 2025, los registradores de España documentaron un hecho que resume años de transformación en el mercado inmobiliario alicantino: el 42,91% de todas las viviendas vendidas en la provincia fueron adquiridas por compradores extranjeros. Prácticamente una de cada dos. El dato no es una proyección ni una estimación; son operaciones cerradas, registradas, consumadas.
Esta cifra sitúa a Alicante en una posición sin precedentes dentro del mapa inmobiliario español. Para encontrar algo comparable hay que mirar muy atrás en el ranking nacional. Baleares, con su larga tradición como destino turístico de primer orden, alcanza el 31,47% de compras extranjeras. Málaga, otra provincia con fuerte atracción internacional, llega al 31,11%. Ambas quedan significativamente por debajo de Alicante. A nivel estatal, la media es del 13,52%, lo que significa que la provincia alicantina triplica el promedio nacional.
La explicación de este fenómeno está escrita en el paisaje: sol, playas, conexiones aéreas internacionales directas, y un costo de vida que sigue siendo competitivo comparado con otras regiones europeas. Estos factores han convertido a Alicante en un imán para compradores procedentes de Reino Unido, que representan el 7,93% de todas las transacciones inmobiliarias. Les siguen los Países Bajos con el 6,77% y Alemania con el 6,65%. Más allá de estas tres nacionalidades dominantes, el patrón es claro: más del 57% de todas las compras extranjeras provienen de ciudadanos de la Unión Europea. No se trata de inversores especulativos de mercados lejanos, sino de europeos que buscan una segunda vivienda, la posibilidad de trabajar en remoto desde un clima más cálido, o simplemente una jubilación diferente.
Este auge tiene consecuencias medibles. Durante solo tres meses del año pasado, se cerraron más de 24.200 operaciones de vivienda por parte de extranjeros en toda España, lo que representa un crecimiento en términos absolutos a pesar de que el porcentaje general descendió ligeramente respecto a trimestres anteriores. En Alicante, la presión de esta demanda internacional no solo multiplica el número de transacciones, sino que también redefine los precios. Los compradores procedentes de América del Norte pagan en promedio 4.381 euros por metro cuadrado, una cifra que está muy por encima de lo que se paga en otras regiones del mundo y que contribuye directamente a la tensión en el mercado local.
Para los residentes alicantinos, el resultado es un escenario cada vez más competitivo. En las zonas más demandadas del litoral, la población local enfrenta dificultades crecientes para acceder a la vivienda. No es un problema abstracto de oferta y demanda; es la experiencia concreta de personas que ven cómo los precios se alejan de sus posibilidades de compra mientras observan cómo se venden propiedades a compradores internacionales. La intensidad turística de un territorio aparece como el factor clave que explica este fenómeno: cuanto mayor es el atractivo internacional, mayor es el peso de los compradores extranjeros en el mercado inmobiliario local. Alicante ha llegado a un punto en el que esa relación es casi perfecta.
Citações Notáveis
La provincia se ha convertido en uno de los grandes polos de atracción para compradores internacionales— Registradores de España
Alicante funciona como una extensión residencial para muchos europeos que buscan segunda vivienda, teletrabajo o incluso una jubilación al sol— Análisis del mercado inmobiliario